Año 2000. Año de cambios. Mientras acompañaba a mi
casi casi ex a la Universitat de les Illes Balears me soltó una frase que iba a ser providencial para mi futuro próximo, me dijo, textualmente:
En el concierto de Maná conocerás a la mujer de tu vida... (en mallorquín, claro)
y así fue. El concierto fue un jueves 29 de junio del 2000 en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Estuvo genial, pero lo mejor fue la conversación previa pues era la primera vez que con
la que iba a ser la mujer de mi vida hablábamos de nuestras ex parejas, del desamor, de las
credenciales de posesión, qué tonteríaaaaa*
Aunque ya habíamos coincidido en un acto de "poesía contra el racismo" -al que mi amiga Eva y yo habíamos sido invitadas a principios de mayo y que se celebró en la sede de Comisiones Obreras en Madrid- se puede decir que empezamos a congeniar el día del concierto. Hubo "feeling", una conexión cósmica al principio inocente y sin ninguna otra pretensión más que conocernos, conversar, reír, darnos cuenta de nuestras afinidades ideológicas (pues las musicales ya estaban dadas de antemano al ser las dos ultimeras y manoleras hasta la médula). Más tarde salimos por Chueca y allí le impresionaron tanto mis ojos cuando me quité las gafas (a veces pienso que mis ojos no se ven tras los cristales) que
la que iba a ser la mujer de mi vida me dijo:
-
Qué ojos más bonitos tienes...
- A lo que yo contesté al unísono con la voz y con los dedos:
sí, 2. -es lo que suele pasarme cuando la timidez se apodera de mí, que hasta parezco borde y todo-
Pero
la que iba a ser la mujer de mi vida no se amilana tan fácilmente. A pesar de mi involuntaria y en apariencia tajante respuesta, seguimos riéndonos con las bromas de Luzma, que le hacía la zancadilla a todas las que entraban en el Olivia para que cayeran en mis brazos (figuradamente, claro) jajajaja...
Y llegó el sábado 1 de julio del 2000. La mani. Fue mi primer orgullo. Aluciné en colores, en todos los colores del arco-iris para ser más exactas. Mi
casi casi ex había llegado a Madrid el viernes y también estuvo presente, pero en mi interior yo ya sólo tenía ojos y oídos para
la que iba a ser la mujer de mi vida... aunque yo no era consciente todavía de todo lo que mi corazón estaba empezando a sentir...
Fueron cuatro días intensos, de jueves a domingo. Pero inevitablemente llegó el domingo, claro. Y Gema y
la que iba a ser la mujer de mi vida nos acompañaron a mi
casi casi ex y a mí al aeropuerto, volvíamos a Palma esa tarde. Yo estaba agotada. Había retraso en el avión. Me sentó como un tiro la noticia (incomprensiblemente mi
casi casi ex se alegró). Nos fuimos a uno de los bares de Barajas. Mientras mi
casi casi ex iba a por una cerveza,
la que iba a ser la mujer de mi vida aprovechó el momento para hacerme una pregunta muy sencilla:
-
Bueno -me dijo-
y qué tal todo?
-
Geniaaaaal -le contesté-
me lo he pasado muy bien... noté que sus ojos se ensombrecieron por un momento... pero yo seguí hablando y añadí:
... pero si no hubiera venido mi ex, muuuucho mejorrrrrrrrr!!!!
Entonces, la cara de
la que iba a ser la mujer de mi vida, se transmutó. Le brillaron los ojos, le temblaron las manos... cuando mi
casi casi ex llegó con la cerveza,
la que iba a ser la mujer de mi vida le dijo a Gema que tenían que marcharse ya hacia Vallekas, que sus hermanas llevaban a sus sobrinos a casa de su madre y que tenía ganas de verlos...
Las tres restantes nos quedamos unos segundos estupefactas ante tal reacción... pero
la que iba a ser la mujer de mi vida insistió y nos fuimos las cuatro de camino hasta donde tenían aparcado el coche. El avión seguía retrasado. En un momento me despisté y la perdí de vista. Fue entonces cuando me vi a mí misma preguntándole a Gema:
oye, dónde está? y Gema me contestó...
ha ido a comprar tabaco, vuelve enseguida. Pero entonces yo ya me había dado cuenta de que mi corazón se había alterado debido a su ausencia momentánea (
se me altera el pulso, la sangreeeee*...). Mis ojos hicieron un barrido rápido y nervioso a todo el vestíbulo de la terminal de Barajas buscando a
la que iba a ser la mujer de mi vida... mi corazón no se calmó hasta que la vi caminando hacia mí con una sonrisa en los labios y un paquete de ducados en una mano... creo recordar que la abracé con tanta fuerza que en ese instante la conexión se hizo muy intensa, casi dolorosa... empezamos a intuir que mi
casi casi ex ya no era
casi casi, sino
ex, y que tenía razón en su profecía:
en el concierto de Maná conocí a la mujer de mi vida (a una de las mujeres
de en mi vida**, para ser más exactas).
Se puede decir que nuestro idilio tiene una cómplice, nuestra amiga Gema, que por teléfono y después de que yo aterrizara en Palma se dedicó a abrirnos más los ojos y los oídos del corazón para que
la que iba a ser y es la mujer de mi vida, Amapola, y yo empezáramos un idilio que dura hasta el día de hoy: con sus crisis, sus altibajos, sus duelos, sus crecimientos... pero vivo y coleando en nuestros corazones... cada día más vivo, distinto, nuevo.
Desde entonces y hasta ahora, han pasado 10 años de amor.Y tan pichis!!!!
Moraleja: hay que escuchar a las ex, algunas veces dicen cosas muy sabias, jajajaja.
*Frases de canciones de El Último de la Fila.
** Mi madre es otra de las mujeres de en mi vida y mis hermanas y algunas ex y mis amigas... jajajaja! estoy rodeada de mujeres en mi vidaaaaaaaaaaaaaaa. Además, he mantenido en todo el texto la frase "la mujer de tu vida" porque así es como me lo dijo mi ex, pero como dicen las feministas radicales de Mujeres Creando de Bolivia en un grafitti y que yo comparto totalmente: "NO PUEDO SER LA MUJER DE TU VIDA PORQUE SOY LA MUJER DE LA MÍA", por tanto, dejémonos de posesivos y mejor utilicemos "mujer en mi vida" o "mujer a la que amo", para ser más exactas con la relación que llevamos Amapola y yo.
Notas aclaratorias:
1) Definición de casi casi ex: persona con la que has tenido una relación durante casi 7 años, te ha dejado, habéis vuelto y sabéis las dos que ya no existe amor y mucho menos sexo, pero seguís juntas aunque ya viváis separadas (o sea, un jaleo de mucho cuidado nada recomendable). Por tanto, lo de casi casi ex es anecdótico, de facto cuando viajamos a Madrid ya éramos ex hacía tiempo.
2) Amapola se entristeció cuando le contesté "genial" a su pregunta de "qué tal todo?" porque se imaginó que mi ex y yo nos habíamos reconciliado (ella en su pregunta se refería específicamente a eso y yo entendí la pregunta como algo en general).