... llamadas Marcela y Lena, coincidieron en el mismo lugar, en el mismo espacio y en el mismo tiempo!!! cosa casi milagrosa pues coincidir con la nuestra Marcela (y de eso Marmarita sabe mucho) no es tarea fácil.Pero el señor universo, en mi caso la señora universa, ha decidido últimamente ser generosa conmigo y me concede con una rapidez pasmosa todo lo que deseo.
Yo debía viajar a Vitoria a una jornada de trabajo social con perspectiva de género, que me encantó pues
pude conocer personalmente a la antropóloga feminista Marcela Lagarde (casi nada)... y como Pamplona no queda demasiado alejada de esos lares, ipso facto contacté con Marcelilla por correo electrónico, quien después de consultar su agenda, me dio la gran noticia:
Lenitaaaaa, sí, pueeeedooooooooooo... (no os vayais a pensar que le pedí matrimonio, nooooooooo, ni la nuestra Marcela ni yo creemos en esas instituciones, jajajaja) la nuestra Marcela se refería a que SÍ, podía cenar conmigo el jueves y acompañarme gustosa a Bilbao la mañana siguiente para que yo pillara el avión a Palma de Mallorca puntualita... casi nada!!! Y aquí es cuando me reafirmo en que la señora universa me estaba haciendo un regalo, y que nuestra Marcela realmente era (es) como yo me imaginaba al leerla: una mujer generosa y servicial. Pues sí, señoras, lo es.
Y llegó el jueves, qué nerviossssssssssss. Y nos encontramos, qué nerviossssssssss. En la calle Eduardo Dato, caminando una hacia la otra (realmente parecíamos sacadas de un anuncio...jajaja) Y os puedo asegurar que al estar frente a ella sentí que conocía a esa mujer llamada Marcela de toda la vida. Eso fue lo que sentí. Su sonrisa franca, abierta, serena... consiguió que los nervios se esfumaran, así, instantáneamente.
Y así fue como las dos hermosas campesinas Marcela y Lena, retando al frío de la noche vitoriana (8,5º), iniciaron su periplo por el casco viejo. Anduvieron y anduvieron, charlaron y charlaron, rieron y rieron todo lo andable, lo charlable y lo reíble, durante casi 2 horas.Hasta que las piernas de Lena dijeron basta!!! hay que ver el aguante que tiene la nuestra Marcela... buffff... nos caminamos las callejuelas de Vitoria de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, en círculos y más círculos... hasta volver donde empezamos... a la calle Eduardo Dato, donde al calor de un cortadito y un té rojo... seguimos con nuestra conversación.
Creo que a las dos nos gusta hablar y escuchar a partes iguales. Somos respetuosas en los tiempos y eso es de agradecer pues una no encuentra todos los días una gran conversadora-escuchadora-andarina así como así, jajajaja... y además, con tantas afinidades!!!
Hablamos de todo... de nuestras vidas, de nuestros sueños, de nuestros trabajos, de nuestras familias, de nuestras parejas y de nuestras bloggeras favoritassssssssssssss (por supuesto!!!).
Mármara, Glora, Morgana, Farala y su Elenita Faraláez (esa peazo artista) se llevaron la palma, aunque también sonaron otros nombres. Y es que no nos vamos a engañar, las afinidades son las afinidades... jajajaaaaaaaaaaaaa
Pues eso, resumiendo, os puedo decir que ha valido mucho la pena conocer en persona a Marcela, pues es una mujer honesta, sencilla, tranquilona, apasionada de su trabajo, vital, risueña y despistada, muuuuuy despistada.
Marcela es una genia despistada y felizona!!!!!Nada, chicas afines, o en Lanzarote o en Asturias o en Mallorca... tenemos que coincidir, pues os aseguro que será una orgía de abrazos, risas, conversaciones y complicidades que no nos podemos perder.
Ah, por cierto, por si alguna lo dudaba... llegué puntualísima al aeropuerto de Bilbao. Y la despedida no fue nada triste, porque en nuestro fuero interno sabemos que nos reencontraremos en breve junto a nuestras parejas y nuestras bloggeras amigas. ¿Dónde? es un misterio... la señora universa, con su sabiduría, pondrá toda su energía para que suceda y nosotras seguiremos soñando despiertas, que es lo que más nos gusta hacer.
Y cuando llegue el momento, la mi Amapola y yo estaremos encantadas de acudir a la cita.
Un abracito a todas.
Agur.