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jueves, 21 de abril de 2011

(Reeditada 06/05/2011)) Salud y sexualidades lésbicas: estamos hablando de revolución! (ponencia definitiva con bibliografía)

Mi ponencia en las V Jornadas de Políticas Lésbicas celebradas en Cáceres.




Abracitos salinos




P.D.: La ponencia que escribí al principio tenía 22 páginas y tuve que hacer un esfuerzo de síntesis considerable. En este documento que he colgado no he añadido la parte de las activistas feministas, que lo tengo en otro documento, sólo he nombrado a algunas.

domingo, 13 de septiembre de 2009

"Recordar per avançar: Memòria del moviment LGTB a Balears"

"Recordar para avanzar: Memoria del movimiento LGTB en Baleares"

Es el título de la conferencia-mesa redonda que se celebrará el próximo viernes 25 de septiembre en Palma de Mallorca, organizada por Ben Amics.

Ben Amics cumple 15 años de su nacimiento, pero la historia de reivindicación y de solidaridad colectiva en las Illes Balears existía antes de que Ben Amics ni tan sólo fuera un proyecto. El movimiento Lésbico-Gay-Transexual-Bisexual (LGTB) ha vivido su particular historia en el archipiélago. Pararse para repasar los orígenes y la realidad actual es necesario para poder aprender y mejorar en el camino que todavía queda por hacer.

Compartiré Mesa con Antoni Esteva Mestre, Albert Ferrarons Font e Irene Saavedra Valero.

Para más información, haced click en el título del post.

Abracitos violetas

sábado, 1 de agosto de 2009

Tu dedo corazón

Es el título de un libro que nos regaló Morgana a Amapola y a mí el miércoles. El subtítulo lo dice todo: "La sexualidad lesbiana: imágenes y palabras". El texto es de Paloma Ruiz y las imágenes son de Esperanza Moreno. Está editado por la Editorial EGALÉS, en 2008.

Aunque lo mejor fue conocer a la autora del texto, Paloma, profesora de la Universidad de Granada, en una conferencia a cuatro voces que la asociación LGTB "Ben Amics" organizó ayer tarde en Palma. Y a la que asistimos, Amapola y yo, por supuesto, con nuestro librito bajo el brazo.
Os dejamos la dedicatoria que nos hizo Paloma, aunque es indescriptible reproducir el sentido del humor y la generosidad que derrochó ayer mientras hablaba.

(si hacéis click en la foto, se lee mejor el texto)

Una delicia acudir a hacer activismo consciente. Somos lesbianas porque nos gusta y nos da la ganaaaaaaaaaaaaaaaa...

Gracias, Morgana, por tu regalo.

Y mañana... Manolín Garcíaaaaaaaaaaaaaa en conciertoooooooooooo, yujuuuuuuuuuuuuuuu, otro regalo para los sentidos!!!

sábado, 11 de julio de 2009

Nuestros dibujos lesboeróticos de Juana Andueza

Año 2001. Agosto. Mallorca. Primer verano que Amapola vivía conmigo en Palma. LLegó Juana Andueza desde Madrid y bautizamos ese mes como "el agustito". Nos íbamos con las Evas a nadar al mar abierto e inmenso de debajo del Hotel Delta (alguna recordará la foto que yo tenía antes de cabecera de mi blog, pues ahí). Y mientras tomábamos la mar, la brisa y el sol... Juana estaba dibujando. Cual fue nuestra sorpresa cuando nos regaló uno de los dibujos. Fue un detallazo. Una preciosidad.

Y Juana Andueza, artista polifacética donde las haya, al llegar a casa de Eva siguió inspirándose e hizo, de corrido, tres dibujos eróticos lésbicos más. Y por supuesto, Amapola y yo los adquirimos a un precio de amiga. Gracias Juana. La verdad es que son muy inspiradores...

Esta es la panorámica que tengo a mi izquierda, cuando me tumbo en mi lado de la cama:












las protagonistas son totalmente multiculturales!!!!

Abracitos eróticos de sábado sin ganas de estudiar

P.D.: las fotos no son muy buenas, pues al estar los dibujos enmarcados con cristal y colgados en la pared, se notan los reflejos de la ventana.

sábado, 23 de mayo de 2009

la primera vez vi la luzzzzzzzzzzzzz

Pues yo, en temas bolleriles, siempre estuve en la parra de valencia (es una expresión que me he inventado yo). Entiéndase como que de preadolescente estuve programada por una educación católica (en la escuela)y por el heterocentrismo de la sociedad imperante en esos tiempos, entiéndase finales de los setenta y principios de los ochenta, por tanto, no sabía que existían bolleras. Y no lo supe hasta 1984. Y me enteré de la manera más ingenua: mi mejor amiga (a partir de ahora la mi M.) me confesó que le gustaban las chicas (y también los chicos, recuerdo que añadió) porque por esos entonces ella salía con Juan Carlos y yo salía desde hacía bastante tiempo con Luis (mi primer novio) que, por cierto, iba a su clase y ella me lo había presentado años antes. Sé que es un poco lioso, pero con este calor que hace hoy estoy un poco espesa.

Conste que "la mi M." no es la misma "la mi M." de Marcela, eh? pero Marcelilla sí que es la inciadora de los posts de las primeras veces, a las que por ahora se han sumado también la hormiga rebelde y marinera, la joven eriza y farala68.

Pero antes de que sucediera todo esto, retrocedo un poquito a mi infancia. A algunos años antes. En esos tiempos, con nueve, diez, once o doce años tengo que decir que yo nunca tuve una "pandilla de amigas" como así suele llamarse a los grupos de niñas o chicas que se juntan para hacer cosas... yo siempre de pequeña había jugado en la calle con los niños de mi barriada a canicas, a fútbol, a coger saltamontes en el campo, a fútbol, a montar en bici, a tirar dátiles con la cerbatana y a fútbol, por supuesto... en fin, esas cosas divertidas que nos entretenían. Hasta que llegó a mi finca una niña. Con ella ya sumábamos dos. Se llamaba Piedad. Y con esa niña, a la que no le gustaba el fútbol, jugué a las médicas, claro. Recuerdo que ella hacía de paciente y yo de médica. Reconocí su cuerpo de arriba abajo... pero claro, con una mirada totalmente "profesional" jajaja.

Y volviendo al momento en el que la mi M. me dijo, estando las dos solas en su habitación, lo que os he contado más arriba que me dijo... a mí se me abrió una luzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz, o el tercer ojo... no sé cómo explicarlo. En 1984 volví a nacer. Con 16 años y pico. En ese momento entendí que a ella le gustaba una compañera de equipo (entonces jugábamos ya federadas en el mismo equipo de fútbol femenino) y ella me lo confirmó, y noté como mi mente se recolocó (no sé cómo lo diría Beatriz Preciado), pero tuve un shock-visionario-lésbico-indefinido del que todavía no me he querido recuperar, jeje. Es más, en el que me he graduado cum laude!!!

Y es que enseguida mi mente adolescente comprendió que es "posible" que exista amor entre dos chicas y fue como si "me diera permiso" para pensar, fantasear, hacer, decir y expresar todo lo que estaba dentro de mí desde hacía tiempo y que hasta ese momento yo no había sabido identificar (ya os dije que estaba en la parra de valencia).

Y entre mis nuevas perspectivas mentales y emocionales fue cuando empecé a comprender muchas cosas de mi niñez:

Que con las tres amiguitas del colegio con las que planeábamos irnos a vivir las cuatro solas a una granja, no debía ser solamente para criar cerdos, tener gallinas o montar a caballo, no?

Que mi fascinación por la monitora que tocaba la guitarra en las colonias del pirineo no debía ser tan casta como yo me imaginaba entonces a los 11 años, cuando soñaba que me cantaba canciones a mí (sólo a mí) mientras que su melena morena se dejaba mecer por la brisa...

Que mi detenida observación, con palpación incluida, sobre el cuerpo de mi vecina Piedad no debía ser tan "profesional", porque no solamente vino a mi consulta médica una sola vez, creo que repitió algunas veces...

Que mi adoración por mi profesora de literatura no debía ser solamente porque conocí gracias a ella a algunos poetas maravillosos, sino porque tenía más pluma que un edredón!

En fin. Que era una pardilla, de la familia de las pardillae-ingenui hasta que la mi M. me abrió los ojos. Y nunca me cansaré de agradecérselo. Y entonces... comprendí que entre ella y yo había más que amistad. Ya os digo yo si había más que amistad... fue un romance adolescente precioso: nos dábamos la mano en el cine, nos escribíamos cartitas de amor, nos duchábamos juntas en los vestuarios, muy, muy juntas, nos morreábamos, empezamos a descubrir nuestros cuerpos, nos rozábamos, nos acariciábamos... fue un amor hermoso, fue mi primer amor de mujer. Y fue tan trascendente, era tan evidente nuestro amor, que cuando su padre se enteró fue un momento muy duro, la amenazó con llevársela a su ciudad natal, con alejarla de mí... lo pasamos fatal.

Pero nosotras perseveramos. Seguimos queriéndonos clandestinamente... hasta que la vida nos alejó. Ella empezó con otra chica y yo también empecé con otra chica. Pero eso es ya otra historia.

Y ahora, la mi M. es madre de mellizos, niña y niño, compartiendo maternidad con su pareja, la mamá biológica de los peques. Y nuestro cariño perdura. Nuestra amistad es, a ciencia cierta y a espíritu abierto, para toda la vida. De hecho nos conocemos desde hace unos 30 años y eso es un buen pedazo de vida! por cierto, tengo que quedar con ella para comer... seguro que ella se acuerda de algún detalle que yo no he sabido contar, jajaja, morbosas, ya sé lo que estáis pensando algunas!!!!

Abracines salinos

P.D.: y como era de esperar "mi primer novio" pasó a llamarse "mi primer y último novio"... y yo, que como veis empecé de adolescente-tardía con mi carrera bolleril, ahora ya pasada la barrera de los 41 me parezco a la versión femenina de la canción "joselito", de Kiko Veneno... "siete novias tuve... " jajaja pero también os digo una cosa: hay que vivir el presente, que es lo único que cuenta y lo que nos da sentido. Gracias a mi pasado, tengo ahora este presente. Y no cambio el momento actual por nada del mundo.

jueves, 21 de mayo de 2009

Mi cuerpo es mío

Interesantísimo artículo de la periodista Pilar Garcés. Lo transcribo literalmente. Si queréis acceder a la fuente original, clickad en el título del post.

PILAR GARCÉS

"Desde 2002, una niña española de 16 años, o una mujer española de 16 años, siempre hay formas distintas de ver la misma cosa, puede ponerse tetas de silicona, donar un riñón al chico del que está perdidamente enamorada o suspender su diálisis porque sí, sin contar para nada con sus padres. Así lo marca la ley de Autonomía del Paciente que diseñó Aznar, y que, según dicen, nos iguala al resto de Europa. Sin embargo, ha sido con la aprobación de la nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo cuando se ha extendido la idea de que una niña/mujer de 16 años no debería tomar por sí sola según qué decisiones. Las que competen a su aparato reproductor, mayormente. Con el sexo hemos topado. Y femenino, que aún es más sospechoso. Como bien cantaba aquella mítica "nena, qué va ser de ti lejos de casa", los padres prefieren pensar que las hijas no tienen relaciones sexuales hasta que acaban la carrera en la Universidad y un chaval majo pide su mano, y el resto de su anatomía. Tampoco los hijos suelen ver a sus progenitores como seres activos en el catre. De modo que entre sobreentendido y sobreentendido, florecen las barrigas no deseadas.
Cuando me eché mi primer novio, precisamente a los 16, mi padre, que no es para nada uno de esos modernos de teleserie que ligan por internet con la ayuda de sus vástagos, me dijo: "Cuida tu cuerpo, que no tienes otro y él no lo cuidará por ti". No soy objetiva, pues le idolatro: creo que no cabe más sabiduría. De hecho, en la docenas de manifestaciones feministas a las que he asistido para reclamar el aborto libre y gratuito, cuando berreábamos "nosotras parimos, nosotras decidimos", o "mi cuerpo es mío", sólo estábamos coincidiendo con ese consejo paterno. Porque chica, puede parecer que el partido de la oposición, el grupo provida, el cura de tu barrio, el filósofo de moda y la asociación de médicos de no sé qué se preocupan por tu integridad y tu felicidad, pero no. Pontifican tan en abstracto como lo harías tú sobre el problema territorial de los bosquimanos. Sólo tú te quieres lo suficiente como para llevar condones siempre encima, acordarte de tomar la pastillita y mirar por tu salud. Tú estás en el centro de tu vida. Tu futuro es tu responsabilidad, incluida la decisión de ser madre, que tomarás tú, acompañada por quienes tú desees. Eso viene a defender la nueva ley.
Durante muchos siglos, todas las mujeres fuimos menores de edad. Nuestras antepasadas no viajaban fuera de España ni creaban una empresa sin tutelaje, no heredaban; no pinchaban, ni cortaban, y no votaban. El imperio del machismo. Qué tiempos aquellos, ¿no? Imagino que hay quien los añora, lo que aumenta mi alegría por esta reciente conquista femenina, por esta reivindicación de la voluntad de todas nosotras frente a legislaciones obsoletas que sólo traslucen el miedo a dejarnos elegir en paz".

Gracias, Pilar, por tus contraportadas en Diario de Mallorca. Son lo mejorcito...

martes, 6 de noviembre de 2007

otra perspectiva (a la sexualidad de las mujeres)

Hemos oído hablar de la sexualidad. Los sexólogos (hombres) se permiten teorizar sobre los tipos de orgasmos femeninos, nosotras mismas nos lo preguntamos... es bueno conocerse y aprender... aunque a mí también me desvelan otras preguntas como por ejemplo: ¿quién ha dicho que la heterosexualidad es "el deber ser"? o mejor... ¿qué aportaciones ha hecho el feminismo a la sexualidad de las mujeres?, ¿qué sostiene el feminismo-lesbiano?

A todas estas preguntas, Beatriz Gimeno en su excelente ensayo*, ofrece alternativas desde lo que otras mujeres feministas a lo largo de la historia han reflexionado. Os dejo con algunos fragmentos y abro el debate.

"La poeta y feminista norteamericana Adrienne Rich se pregunta por qué si la heterosexualidad es una preferencia natural para la mayoría de las mujeres, necesita de un aparato ideológico tan potente como el que existe para que las mujeres dediquen a los hombres sus energías emocionales y físicas"
"Hay un contenido político feminsta, dice Rich, en el acto de elegir a una amante o a una compañera vital frente a la heterosexualidad institucionalizada, y eso es así, esas consecuencias políticas existen, aunque la mujer no sea consciente de ello"

"Para las feministas, la heterosexualidad, al igual que la sexualidad, también se construye. Aunque, como dice C. Kitzinger, muy pocas veces se nos deja ver cómo o con qué materiales está construida"

"Las feministas de la primera generación se encargaron de desvelar la dimensión profundamente política del sexo y lucharon por transformarlo para conquistar la igualdad, pero también para conquistar la autonomía desde la posesión del propio cuerpo, sin olvidar el derecho al propio placer"

"
Monique Wittig afirmó que ella no tenía vagina. No estaba negando la materialidad de su cuerpo, sino negando las circustancias históricas en las cuales se ha construido el cuerpo de las mujeres. Para Wittig, al decir que no tenía vagina (que en latín quiere decir “funda para el pene”) en realidad estaba preguntando:

¿qué quiere decir “vagina” como funda para el pene para aquellas personas que no queremos penes en ella?"


*Historia y análisis político del lesbianismo. La liberación de una generación. Colección libertad y cambio. Editorial Gedisa. Barcelona, 2005. Autora: Beatriz Gimeno Reinoso.