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sábado, 23 de junio de 2012

Ritual de despedida

"(...) muchos, muchos recuerdos, forma parte de mi duelo traerlos al presente para dejarlos ir" 
Lenteja.


Esta frase de nuestra lenteja pardina, respondiendo a un comentario de Kika Fumero, ha sido el acicate que necesitaba para escribir este post que hace tiempo que me rondaba. Hace más de cinco años que empecé con este blog, justo 5 meses antes de la muerte de mi madre, cuando ella ya estaba muy enferma y yo iba anticipando mi duelo, escribiendo. Escribir siempre ha sido mi refugio, mi terapia, mi bálsamo. Cuando necesito escribir es cuando exorciso algún dolor (duelo) que es necesario que se manifieste para poder dejarlo ir (gracias, lenteja). 

Mi hermano Toni disfrazado
Y eso es lo que estoy haciendo de nuevo. He descubierto que llevo 11 meses en un stand by permanente. Como si hubieran sido un enorme paréntesis en el que sólo ha habido tiempo, espacio y dedicación para mí misma y todo lo que me ha dado paz: el amor de Amapola, mi nueva morada frente a la mar, Gulli, Lis y Clara, mis hermanas, sobrinxs y sobrinietxs, seguir estudiando antropología... y, frente a tanta paz, o a pesar de tanta paz, he llevado y llevo muy dentro de mí el inmenso vacío que mi hermano ha dejado al morir. Y este vacío ha contrarestado mi paz interior. Sé que necesito un ritual de despedida para permitirme a mí misma que este duelo se elabore, no se enquiste. Incluso he pensado que necesito volver a casa de mi madre y ver con mis propios ojos su ausencia, la de mi hermano. Hablar y acariciar a sus tres perros, los últimos que lo vieron con vida y los que velaron su cuerpo hasta que lo encontraron. Necesito que se haga más palpable, visible y evidente que mi hermano Toni murió para reconciliarme con este dolor, aceptarlo y dejarlo ir. Y eso voy a hacer: iré a casa de mi madre, volveré a subir los cinco pisos, introduciré la llave en la cerradura y me inundarán muchos, muchos recuerdos que formarán parte de mi duelo y a los que, despacio, y una vez que los haya identificado y aceptado... dejaré marchar.


Manito, in memoriam.





domingo, 22 de abril de 2012

Momentos cotidianos

Un domingo en Can Pez...

Nube efímera

Jardinería casera

Geranio gitano


Geranio payo

Geranio y mi amora: un bellezón!!!

 Otro día 22 que llega... cuatro años y ocho meses ya... mumareta, in memoriam!

viernes, 13 de mayo de 2011

Un día intenso en Madrid lleno de lujos (con fotos)

Hay días más largos que otros, aunque todos tengan 24 horas. El miércoles estuve en Madrid, concretamente en  el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, en el mismísimo Paseo del Prado, por cuestiones relacionadas con mi trabajo. Acudí a un Seminario Técnico del Plan Estratégico Nacional de Infancia y Adolescencia, donde se habló de pobreza infantil, educación inclusiva y desigualdades en salud.


El día empezó bien, levantándome a las 05:45 horas, desayunando con Amapola (que eso, en sí, ya es un lujazo) y yéndome en moto al aeropuerto. Mi sorpresa fue muy grata justo al entrar en el avión porque me saludó con una enorme sonrisa Mónica, hermana de Silvit, a la que hacía muchísimo tiempo que no veía y que es Jefa de cabina de Air Europa. Mónica me trató muy bien (me envió a una auxiliar de vuelo para que me trajera de su parte un botellín de agua y una bandejita con un donut de chocolate y otro bollito) luego vino a saludarme y charlamos un rato, fue una delicia de vuelo. Me chocó mucho escuchar su voz por megafonía (porque no parecía su propia vozzz) diciendo "soy Mónica G. y soy la sobrecargo del avión..." en ese instante mi mente feminizó la palabra "sobrecargo" y la verdad es que decir "sobrecarga" no suena nada, nada bien!! En fin, por primera vez fui una privilegiada usuaria del transporte aéreo, muchas gracias, Moniiiiiiiiiiiii!!
Ya en Barajas pillé el metro hasta Nuevos Ministerios y en lugar de hacer transbordo como he hecho en otras ocasiones (que supone caminar, caminar y caminar bajo tierra) esta vez salí al sol espléndido de los madriles y pillé el bus 27 que pasó enseguida y me dejó a 50 metros del Ministerio, otro lujazo!


El tercer lujazo fue cuando pasé del refrigerio que ofrece el Ministerio (porque el seminario fue  intensivo de las 10 de la mañana a las 17:30 horas de la tarde) y me fui yo solita conmigo misma a comer a la taberna de la señá Daniela, justo delante de la iglesia del Cristo de Medinacelli, aunque no me atreví a zamparme lo que es típico de allí, un peazo de cocido madrileño que preparan a fuego lento desde las 6 de la mañana todos los días del año!! de ser así, a ver quien es la guapa que regresa a las 15:30 al Ministerio a seguir debatiendo en el grupo de trabajo, jajajaja.


Y sigo con los lujazos: el que me emocionó más fue el volver a pasar por la calle Lope de Vega, justo delante de la sede de Comisiones Obreras (CC.OO.) y no por ningún tema político o sindical, noooooooooooooo... sino por un motivo puramente sentimental: allí nos vimos por primera vez Amapola y yo!!! siiiiiiií!!! yo recitando un poema contra el racismo y ella entre el público intentando no reírse porque una chica que acababa de entrar al salón de actos tropezó y se estampó de bruces contra una puerta... (pero eso es otra historia, jajaja). Sí, chicas, existen las topofilias como ya expliqué en un post y ese lugar para Amapola y para mí siempre será muy, muy especial. Aproveché para fotografiar el auditorio "Marcelino Camacho" y también me emocioné con su recuerdo.



Y luego, de regreso hacia Barajas en el metro, me dio por pensar que el metro en sí es un lugar perfecto para hacer un estudio antropológico, dada la diversidad de personas que lo utilizan y la increíble variedad de cosas que se pueden hacer y pueden suceder mientras se viaja en el metro. A mí siempre me llama la atención la belleza, en cualquiera de sus formas. En este caso me fijé en una niña preadolescente, con rasgos hindúes, bellísima, que estaba sentada. Yo iba de pie, en medio. Lo que me llamó la atención, además del hermoso color de su piel, fue dilucidar con quien iba esta niña de acompañante, porque era muy joven para ir ella sola en metro. Observé a su alrededor, no hablaba con nadie y, aparentemente, nadie estaba pendiente de ella. Y fue cuando bajó del metro, juntamente con varias personas más, en la parada de Pinar del Rey, cuando siguiéndola con la vista me fijé que subió por las escaleras mecánicas al lado de una mujer de mediana edad de rasgos aymaras y las observé unos instantes a las dos una al lado de la otra, sin dirigirse la palabra y me quedé pensando qué relación tenían entre ellas... mientras el metro volvía a adentrarse en la oscuridad.

Pero entre lujazo y lujazo hay otras casuísticas... resulta que al llegar a la puerta de embarque del vuelo, todo según el horario establecido y justo unos minutos más tarde de haber subido al avión que me llevaría de regreso a Palma, debían ser las 19:15 horas aproximadamente... se oye por megafonía no a la "sobrecarga" sino al comandante (no comandanta, jeje) que dice que han detectado una avería en el avión y que por motivos de seguridad han decidido cambiar de avión y que regresemos a la puerta de embarque. Bueno... todo sea por la seguridad!!! nos cambiaron dos veces de puerta de embarque y tuvimos que esperar más de dos horas para subir al nuevo avión, pero ya dentro del avión tuvimos que "hacer cola" en la pista y esperar hasta las 22:00 para despegar!!

Entre una cosa y otra, una vez ya en el aeropuerto de Son Sant Joan, cogí mi moto del aparcamiento y me dirigí a casita por el paseo marítimo y, como siempre me ocurre cuando viajo fuera de Palma, me sentí reconfortada al ver las luces del puerto refulgir sobre la mar y la silueta iluminada del Castell de Bellver dominando toda la bahía de Palma. Pero, realmente, cuando supe que ya había regresado del todo, fue cuando al llegar a casa a las 23:30 horas Amapola me recibió con un intenso abrazo y un largo beso... mmmmhhhhh, eso sí que es un lujazo, llegar a casa y que te reciban con tanto amor, con la cena preparada para cenar juntas. Así no es extraño que se te olviden las horas de espera en el aereopuerto y se esfume todo el cansancio del viaje!!!

Pues eso, aunque todos los días tienen 24 horas, queda demostrado que algunos son más largos que otros... y que los lujos no se compran con dinero!!! ahhhhh y que el amor es el misterio más hermoso que existe!!! Va por ti, Amapola!!!!


Nota: Fotos hechas desde mi móvil.

miércoles, 30 de marzo de 2011

4 años de blog

Hoy este blog cumple 4 años. Sé que no lo actualizo tanto como me gustaría, pero la vida va muy rápida a veces!!! y el blog no puede seguir su ritmooooo...


Abracitos salinos y gracias por leer(me).