El jueves por la tarde asistí a unas jornadas sobre "Medios de comunicación y el sur" en las que escuché al periodista y fotógrafo Gervasio Sánchez, que nos presentó en power point algunas de sus fotos sobre los niños y niñas soldado en Sierra Leona y fotos sobre su gran trabajo "vidas minadas".Yo ya había visto algunas fotos que publicó en El País Semanal y también había leído el discurso que pronunció cuando le entregaron el premio Ortega y Gasset.
En un momento de su intervención, Gervasio nos recordó que España es la 6ª potencia mundial en venta de armas y nos enumeró una serie de empresas y de entidades bancarias que tienen acciones o participan de otras empresas que fabrican armas, entre ellas el BBVA, para a continuación informarnos de que él tiene sus ahorros en el BBVA.
Entonces, en el turno de palabras, un compañero que como yo estaba entre el público le hizo una pregunta que estaba en las mentes de todas y de todos:
Sabiendo lo que sabe... ¿por qué no cambia de entidad bancaria? ¿acaso no sabe que existen bancas éticas?
Y entonces... Gervasio, muy humildemente le dio la razón. Dijo que no lo hace por falta de tiempo y que siempre se arrepiente de no haberlo hecho. Y que ahora, después de esta situación en la conferencia, se arrepentirá todavía unas cuantas veces más.
Gervasio me pareció un hombre íntegro y un apasionado de su trabajo. Yo espero que, por coherencia, encuentre tiempo para dejar de ser cliente de una entidad que está participando de lo que él está denunciando con tanto ahínco: la venta de armas, o lo que es lo mismo, la exportación de la muerte. Lo que no creo que pueda asegurar es que en la entidad bancaria donde decida meter su dinero sea totalmente transparente. Recordad aquella frase que se le atribuye a Bertold Bretch: "No sé si atracar un banco o fundarlo". Si alguien sabe exactamente de quién es la frase o si la frase es de otra manera, se lo agradecería.
La coherencia es posible y con pequeñas acciones se demuestra.
Gracias, Gervasio, por remover nuestras adormiladas conciencias y por regalarnos tus fotos y tus textos.
Foto: Gervasio Sánchez.

