Advertencia: Post no apto para personas con prisa o con poca paciencia.
Lo dicho. Hoy no. Porque hoy quiero hablaros de mi profesión. Yo acabé la hermosa carrera de trabajo social en septiembre de 1995. Años hace (escribir años ha se me hace extraño). Nada más terminar la carrera me ofrecieron un trabajo en ALAS, la Asociación de Lucha Antisida de les Illes Balears. Mi primera incursión en el mundo de lo social a nivel remunerado (no hablo ahora de mi faceta de voluntaria) fue con personas y familias afectadas por el VIH/Sida. Y fue lo mejor que le podía pasar a una novata, ingenua, solidaria y soñadora trabajadora social recién salida del horno como yo. Nunca estaré lo suficientemente agradecida a ALAS y sé que ese agradecimiento es mutuo porque la Asociación me lo ha demostrado muchas veces. Una Asociación que tal vez deje de existir por falta de apoyo institucional... pero eso es otro cantar, que ya contaré o cantaré en su momento.
Pues ahí estuve yo, aprendiendo de la vida y de la profesión y de la vida otra vez, y de la gente que iba conociendo, y de las personas que me daban fuerza y de la vida y de la muerte y de la vida otra vez... porque se muere muchas veces... como dice muy bien el sabio Kiko Veneno. Pero como he dicho que no iba a hablar de duelos, no os contaré que mi padre falleció el 2 de agosto de 1996 (porque ya lo sabéis) y ese año también fallecieron muchas personas queridas que formaban parte de ALAS y, mientras tanto, yo iba aprendiendo de la vida y de la muerte y de la vida otra vez... porque la vida se va abriendo camino en el desierto y en un glaciar y en pleno océano, la vida siempre triunfa, igual que el amor... pero, a ver, que me pierdo... os iba a hablar de mi profesión y eso voy a hacer.
Porque después de ese primer empleo he tenido muchos más, todos relacionados con lo social (sea "lo social" lo que queráis que sea). Esclerosis múltiple, inmigración, prostitución, drogodependencias, violencia de género, salud, familia, menores... existen muchas facetas de lo que denominamos "lo social" y de todas y cada una de ellas, yo he ido aprendiendo, como de la vida, y de la muerte, y de la vida otra vez... siempre vida.
Y ahora me detengo. Stop. Bueno, no exactamente. Stand by. Bueno, no exactamente. Reset. Sí, estoy formateando mi disco duro para que precisamente sea eso, un disco duro-coraza que no me duela cuando tengo que atender a las familias, que es lo que mayoritariamente llevo haciendo de lunes a viernes desde hace 9 meses. Familias, sí (sea "familias" lo que queráis que sea). Cada día atiendo a varias mujeres, hombres, chicas y chicos de cualquier edad, que acuden a la entrevista solas, solos, en pareja, de tres en tres, incluso he atendido a familias de más miembros.
Hay mucha diversidad y cada familia es distinta a cualquier otra... aunque últimamente hemos detectado una pauta que se repite y nos encontramos con que acuden a nuestro servicio familias separadas, con una separación complicada, en la que las madres son las que tienen la custodia de sus hijas y/o hijos, algunas de ellas han padecido violencia machista por parte de su ex-pareja, el padre de sus hijos y/o hijas con el que hay dictada judicialmente una orden de alejamiento en algunos casos, pero que sigue queriendo controlarlas manipulando a las niñas y niños, chavales y chavalas que crecen entre dos casas, entre dos estilos parentales y marentales educativos dispares, entre reproches, entre violencias, niñas y niños, chicos y chicas adolescentes que son víctimas secundarias de la guerrilla de demandas judiciales que su padre y su madre llevan años imponiéndoles, madres y padres que han delegado en los juzgados la resolución milagrosa de todos sus problemas... olvidándose en muchas ocasiones de que sus hijas e hijos son los escudos de esa batalla... los que más sufren...
Reset.
Formateo mi corazón para que resista un día más... para que pueda conseguir la distancia profesional justa (ni demasiado lejos como para no empatizar ni demasiado cerca como para implicarme personalmente). Disociación positiva, sea lo que queráis que sea este concepto. Yo lo entiendo como el conseguir un buen vínculo profesional... pero no a cualquier precio.
Stop.
Tengo que detenerme para reflexionar sobre mi trabajo actual. Mi profesión me apasiona, no lo dudo, no lo niego... Pero a veces siento que es un trabajo duro, tajo que amarga, en este día, melancolía (como diría EUDLF).
Y ahora, hace escasamente una semana, he empezado a atender a familias de menores que tienen una medida judicial (o de medio abierto o de internamiento). Chicas y chicos adolescentes con libertades vigiladas, entre otras medidas, porque agreden a sus padres, a sus madres, a sus abuelas, a sus novias... hay casos verdaderamente duros... me río yo de las películas que ponen en el cine!!! (por cierto, no sé si ir a ver "tenemos que hablar de Kevin"... me lo estoy pensando). Chicas y chicos que no saben controlar su frustración, que no saben identificar sus emociones... buuuuuffffffff, ha sido una semana intensa, muy intensa... y a la olla a presión emocional hay que sumarle la presión institucional a la que el sistema nos somete... más horas de trabajo por el mismo salario, no cobrar paga de navidad este año, cumplimiento estricto de ratios por profesional y de número de entrevistas al día... control y cuestionamiento de nuestras tareas... bufffffffffffffff... no oís el sonido de la olla a presión???
Bueeeeeno (cuánta paciencia habéis demostrado si habéis leído hasta aquí!!)...pues, hala, después de esta terapia bloguera que me ha sentado divinamente, qué bien sienta desahogarse escribiendo!!, me marcho a dormir (sin poder abrazar a mi amada Amapola, pues hoy le toca dormir al raso bajo las estrellas, pendiente de que los rescoldos de un incendio seguramente intencionado no se reaviven). Lo suyo sí que es amor a su profesión!!!! es admirable mi amada forestalesa, ayssssss
En fin... que ya me voy a dormir... no sin antes desear con todas mis fuerzas que la madre universa me conceda un currele de antropologesa (mi segunda profesión todavía no ejercida), si sabéis algo, avisadme!!!
Bona nit!!
lesbiana feminista con alma de poeta, busca lugar en el subespacio marino de las profundidades para inmunizarse de los efectos del planeta patriarcado. Si pudiera vivir en un mar, sería en el de la tranquilidad, o sea, en la luna!!! ESTE ES UN BLOG INTIMISTA-ACTIVISTA-FEMINISTA-LESBIANO... CON MUCHO ORGULLO!!!! Bienvenidas seáis a mi mar particular... Maremar, doneu-nos pau!!! com diu en LLuís Llach.
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sábado, 4 de agosto de 2012
Hoy no voy a hablar de duelos
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agosto 2012,
desvariando,
mi profesión
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