jueves, 5 de abril de 2007

tu sitio está aquí... cerca del mar

Algún día, paseando por Palma, una mujer te pedirá si tienes fuego y te enamorarás de ella... o quizás no te cautivarán sus ojos, o su pelo, o su forma de andar y seguirás tu camino de regreso a tu ciudad, al estrés, a la rutina... aunque antes de embarcar en tu vuelo, justo al llegar al aeropuerto de Son Sant Joan, vislumbrarás una silueta femenina a lo lejos, apoyada en la pared, vestida de verde y amarillo... ¿será una señal? ¿será la mujer de tu vida? ¿o será que te indica que no tienes que irte porque tu sitio está aquí, cerca del mar?
Bueno, quizás no te atrapará su cuerpo, no será tan rubia como parecía o sencillamente no le prestarás más atención de la que le prestarás minutos más tarde al subir al avión a la azafata de los ojos verdes, de la tímida sonrisa, de la dulce mirada... ya que tal vez estarás demasiado ensimismada en tu butaca de ventanilla, contemplando la espléndida visión aérea de la isla que dejas atrás, añorando ya el profundo mar mediterráneo que te persigue en tus sueños y no te percatarás de la voz que mecánicamente te repite: ¿desea una toallita húmeda?

Mini-relato inacabado (y premonitorio) que le dediqué a mi amiga púas hace mucho tiempo y que la vida se ha encargado de ponerle final: acabó volviendo a Mallorca para quedarse y no fue en un aeropuerto, sino en la costa brava donde encontró al amor de su vida, la ericita de mar.
Os kiero mazo!!!

Foto: Hotel Delta. Maig 2006.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias tronkita, muchas gracias. Me siento halagada y afortunada, las dos lo sabeis (yo tb os kiero takito).
Buscaremos caracolas en el fondo del mar que inunden nuestro paladar.
Besitos a pares o a mares. muaaaa!

Púas de las mallorcas.