viernes, 3 de agosto de 2007

estoy triste y soy feliz

Hay quien intercambia cromos, cómics, sellos, sonrisas... y sin darnos cuenta también intercambiamos nuestras ansiedades. Cuando nuestro ser se inunda del dolor de otro ser, cuando empatizamos tan profundamente, hacemos nuestro el dolor ajeno y nos transformamos de repente, en permeables, como la tierra fértil cuando la riegan.

(Pie de foto: gracias pececillo por llevarme a tierra firme)
No me es ajeno el dolor de un ser humano aunque esté a miles de quilómetros de distancia. La distancia no nos separa, nos une. En Buenos Aires hay seres a los que siento como si estuvieran hablándome al oído...

Y no me es ajeno tampoco el dolor cercano... el de mi propia familia. Cuando era adolescente, incluso de más mayor, siempre he sabido comunicarme de forma cariñosa, cercana, íntima con mis amistades, con las parejas que he tenido... si me hicieran un test, probablemente daría una puntuación elevada en el ítem de "distancia en relación a las demás personas". En cambio, el acercarme a mi familia, siempre me ha costado mucho más. Parece paradójico, aunque yo creo que no lo es. He tenido que "desaprender" muchos hábitos, costumbres... basta decir que a los dieciocho años tuve que reivindicarme y regresar a mi "lengua materna" a base de tesón y de insistencia para que mi familia me hablara en la lengua de mis antepasados. Y en los últimos siete años, desde mi última (digo bien, "última") ruptura sentimental... he practicado conscientemente el acercamiento a mi familia, sobre todo a mi madre. Y no hablo de acercamiento espiritual o emocional (siempre me he sentido cercana a ella) sino de acercamiento cariñoso, táctil, visual, (no añado olfativo por lo que ya sabéis, por mi sentido perdido)... y es lo mejor que he podido hacer en mi vida. Y continuo en ello, acariciando, besando, hablando... diciéndole a mi madre que estoy con ella, que nunca he dejado de estar con (y en) ella. A pesar de mis rebeldías varias. Y he descubierto que este camino me hace feliz, como dice hoy Jorge Bucay en su artículo de opinión en el Diario de Mallorca. La felicidad no es un sitio al que hay que llegar... es un camino. Y yo he escogido el camino que, a mí, me hace feliz. Puedo estar muy, muy triste... y sigo siendo feliz. No pongo "pero sigo siendo feliz" porque en PNL* el "pero" es el borrador universal. Cuando lleguen los momentos más difíciles me derrumbaré... así será... mi tristeza estará en su punto álgido... y con el tiempo, poco a poco se volverá serena, recuperaré la templanza... y más adelante sabré que tenía que vivir este dolor para crecer. Gracias, Carmela**, por enseñarme a ponerle palabras a todo lo que vivo. Y gracias, Afri***, por recordarme que estoy creciendo.

Hoy más que nunca: Salut, pau i alegria !!!

*Programación Neuro-Lingüística
**Carmela, además de ser una compañera de trabajo, es una amiga y además, psicóloga, jajaja
***Afri es un corazón con patas, generosa amiga donde las haya!! (lo de "patas" es cariñoso... eh!)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Lena
(cuando te llamo Lena me dirijo a un Nuevo Ser que confío guarde en su interior todo lo positivo de Malén y nos sorprenda con las características propias de Lena, será un placer contemplar a ese nuevo volcán)
Siento una gran admiración por tí, sabes conjugar el mundo racional con el emocional, no había conocido a nadie como tú.
Gracias por mostrarte. Gracias por ser y Gracias por supuesto por estar.
Desde la distancia comparto el dolor contigo y ójala pueda proporcionarte un minuto de alivio.
con palabras, con gestos o con cariño
El sonido de los tambores retumban en mí corazón
Un beso y un abrazo fuerte
África

Anónimo dijo...

Hola Lena.
Soy Belén, me gusta mucho el nombre de Lena, suena a paz, tranquilidad,persona con una personalidad fuerte. La verdad es que te identifico con ese nombre.
Se que estás pasándolo mal, y lo siento profundamente, porque te aprecio y te quiero y conozco a tu madre, que es una persona encantadora, y llena de valores.
Disfruta de ella y vive cada momento, hazle saber lo mucho que la quieres y admiras y lo que representa para ti. Tienes un gran tesoro(que es ella) ámala como sólo tú sabes y vívela cómo tú la vives.
Aunque estemos en la distancia, sabes que te quiero y estoy contigo en estos momentos tan duros para ti.
Hay una poesia de Tagore, que leí siendo muy pequeña, y me encanta además me identifico mucho con ella, te la dedico con todo mi amor:
" Cuando la vida te parezca demasiado agobiante, trata de parecerte a un payaso. En su corazón él llora,imponiéndose un rostro sonriente, toca el violín para un niño curando de esa manera su corazón de tristeza".
Todo en la vida nos enseña algo, solo que a veces es tan doloroso que cuesta ver, que es lo que realmente quiere decir, pero todo absolutamente todo enseña y te hace más fuerte y más libre.
Todas las personas que pasan por nuestra vida, nos dejan huella, y tu madre la ha dejado en mí. Me siento muy afortunada de conocerla.
Todo mi apoyo y mi amor están contigo.
Nos vemos prontito para darte un abrazo de oso.
Te quiero.
Belén.