tres horas faltaban hace justo un mes. Unos minutos menos. A las cinco en punto. Como el poema del llanto por la muerte de ignacio Sánchez Mejías... a las cinco, pero no de la tarde, de la madrugada. Ahora mismo se me repiten las escenas de agonía... y no puedo alejarlas de mí. En estos momentos, en la soledad de la escritura, me veo como en un espejo: vulnerable, frágil...
No como hace un mes, que tuve que hacer acopio de toda mi fortaleza para que las últimas horas de mi madre fueran lo más dignas y dulces posibles. Luchar contra titanes y contra fantasmas, propios y ajenos. Luchar contra la desesperación... contra la impotencia. Hace un mes y escasas tres horas, mi madre se apagaba en un moderno e inhumano hospital. Había decidido su momento y allí estábamos, mi hermana y yo, la una con la otra apoyándonos y apoyándola, despidiéndonos sin poder hablar. Nunca sabré agradecerle lo suficiente a mi hermana que se quedara conmigo esa noche de presagio, de tormenta inminente... mi hermana Sita, tan callada, tan serena, demostró una entereza y un aplomo envidiables, aderezados con la ternura que desprende todo su ser. Y así, entre las dos, acompañamos a nuestra madre en sus últimas horas. Con amor. Como no podía ser de otro modo... un mes... hace ya... no se paró el tiempo del reloj, aunque el tiempo verdadero se detuvo a las cinco en punto, para dejar paso a la eternidad. Entonces fue cuando estalló la tormenta... más tarde, supe que la lluvia fue un regalo.
Bona nit
Lena
3 comentarios:
A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas......porque muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor.
Se fue a la hora de las/os valientes.
Un abrazo grande y afectuoso donde quepa también tu hermana.
será dado el abrazo a mi hermana, del que me reservo la parte que me corresponde, faltaría más!
Gracias por transmitir coraje a un momento de mi vida tan especial. Las lágrimas vertidas y las por vertir siempre serán hermosas si las provoca la ternura.
Besos para ti y para Mila
Lena
Mi querida Lena:
No sabes lo que te comprendo cuando expresas con palabras estos profundos y sinceros sentimientos. Inclusive se me pone el vello de punta cuando te leo, porque me recuerdas tanto a mí, cuando pasé por los mismo que ahora estás pasando tú, en mi caso fueron las 13 H. de ese inicio de la tarde. Y luego me quedó como el hueco profundo de toda la eternidad en mi alma, el tiempo no existía y yo me veía como una extraña de mi misma!!
Le mando a tu hermana otro abrazo y para vosotras dos os dejo mi corazón y la ternura que me inspiras. Muchos besos y cuidaros!!
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