Ayer tarde tuve el placer de escuchar, ver, hablar y compartir cena con la periodista Carmen Sarmiento. Resulta que Médicos del Mundo la invitó a venir a Palma a darnos una conferencia titulada "las excluídas del mundo". Fue impresionante!! Y como estuve vinculada profesionalmente a esta ONG y de tanto en tanto sigo colaborando con ella, pues que mi amiga Nina nos invitó a la cena. Claro que sí.
Carmen lleva el feminismo y el optimismo en los genes. Es la primera reportera de guerra que tuvo TVE, ha estado durante 35 años trabajando para esta cadena y ha viajado a más de 70 países haciendo reportajes comprometidos. Ahora la han prejubilado, pero ella dice que sigue trabajando. Además de escucharla, también nos mostró 4 secuencias de 4 reportajes muy interesantes:
Una de las secuencias fue de las mujeres de República Dominicana que han conseguido seguir adelante gracias a créditos rotativos. Había capacitadoras que enseñaban a leer a mujeres de 40 años. Una de ellas incluso llegó a ser candidata en las elecciones de su pueblo. Había dos albañilas que estaban construyendo una casa anticiclónica (sí, habéis leído bien, contra los ciclones!!!), otras habían puesto en marcha una botica, pues para ir a comprar medicinas, aceites, etc. anteriormente tenían que ir a otro pueblo. Cuando educamos a las mujeres, las estamos empoderando...
El segundo reportaje me puso los pelos de punta: fue una escena del parto del segundo hijo de una mujer indígena de Otavalo (Ecuador), que perdió a su primer hijo porque en un hospital público le atendieron demasiado tarde... y por eso no quiso parir su segundo hijo en el Hospital y fue a la casa de una partera. La secuencia estuvo tratada con mucho respeto, se pudo ver cómo su esposo la ayudaba a colocarse en la posición más natural para un parto (en cuclillas)... el parto duró toda la noche (según contó Carmen) aunque la escena que vimos no duró más de 9 minutos. Lo fuerte fue que a las dos horas de haber parido, esa mujer ya estaba en pie de camino a su pueblo, allá en la montaña...
El tercero fue de las mujeres saharauis, de todo lo que tienen que organizar para salir adelante en los campamentos de Tindouf, con las inclemencias del tiempo, con más de 50 grados de diferencia entre la temperatura diurna y la nocturna, con tormentas de arena, casi sin agua, en las haimas... cuánta hospitalidad derrocha el pueblo saharaui y qué injusticia estamos haciendo con él, sobre todo el Gobierno español, que no hace nada para conseguir el referéndum de autodeterminación que hace treinta años que está reclamando tanto el frente polisario como Naciones Unidas... pero como hay interses creados con el gobierno de Marruecos... la comunidad internacional mira a otro lado...
Y el último fue de las mujeres del país Dogon (África), que tienen que atravesar más de 13 kilómetros con un cubículo de 20 litros de cerveza de mijo preparada por ellas, colocado encima de sus cabezas, para ir a venderla al mercado o cambiarla por sal o por cualquier otro alimento... lo más fuerte es que muchas de ellas han padecido la mutilación genital, que es lo más atroz que les puede suceder... muchas niñas mueren desangradas o por causa de las infecciones que tienen después porque las cuchillas que utilizan no están desinfectadas... las mujeres a quienes se les ha practicado de niñas la mutilación genital no saben lo que es el placer sexual...
Buffff, fue una tarde de realidad pura. Gracias, Carmen, por recordarnos lo importante. Por ponernos delante lo que el patriarcado, el capitalismo y la barbarie humana son capaces de hacerles a las mujeres, que somos la única mayoría oprimida que existe.
Aunque también, como bien dijiste cuando te lo pregunté después en la cena, las mujeres tenemos mucha fortaleza y éste será nuestro siglo!!!!
Por las mujeres de todo el mundo!!! por su salud y su libertad!!!!!!!!!!!!!!!!
Abracitos salinos con ansias de futuro
3 comentarios:
¡¡por las mujeres!! (carmen sarmiento es incansable, un monumento feminista)
Brindo con cava por ello.
La única mayoría oprimida que existe... cierto.
Qué post tan bueno, lenita, me encanta y tengo que decirte que yo compartí hace tres años unos días de vacaciones con Carmen Sarmiento y la llevo en el corazón, qué tía tan íntegra, cuánto hay que aprender de ella, me alegra que hayas compartido mantel con ella.
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