sábado, 23 de mayo de 2009

la primera vez vi la luzzzzzzzzzzzzz

Pues yo, en temas bolleriles, siempre estuve en la parra de valencia (es una expresión que me he inventado yo). Entiéndase como que de preadolescente estuve programada por una educación católica (en la escuela)y por el heterocentrismo de la sociedad imperante en esos tiempos, entiéndase finales de los setenta y principios de los ochenta, por tanto, no sabía que existían bolleras. Y no lo supe hasta 1984. Y me enteré de la manera más ingenua: mi mejor amiga (a partir de ahora la mi M.) me confesó que le gustaban las chicas (y también los chicos, recuerdo que añadió) porque por esos entonces ella salía con Juan Carlos y yo salía desde hacía bastante tiempo con Luis (mi primer novio) que, por cierto, iba a su clase y ella me lo había presentado años antes. Sé que es un poco lioso, pero con este calor que hace hoy estoy un poco espesa.

Conste que "la mi M." no es la misma "la mi M." de Marcela, eh? pero Marcelilla sí que es la inciadora de los posts de las primeras veces, a las que por ahora se han sumado también la hormiga rebelde y marinera, la joven eriza y farala68.

Pero antes de que sucediera todo esto, retrocedo un poquito a mi infancia. A algunos años antes. En esos tiempos, con nueve, diez, once o doce años tengo que decir que yo nunca tuve una "pandilla de amigas" como así suele llamarse a los grupos de niñas o chicas que se juntan para hacer cosas... yo siempre de pequeña había jugado en la calle con los niños de mi barriada a canicas, a fútbol, a coger saltamontes en el campo, a fútbol, a montar en bici, a tirar dátiles con la cerbatana y a fútbol, por supuesto... en fin, esas cosas divertidas que nos entretenían. Hasta que llegó a mi finca una niña. Con ella ya sumábamos dos. Se llamaba Piedad. Y con esa niña, a la que no le gustaba el fútbol, jugué a las médicas, claro. Recuerdo que ella hacía de paciente y yo de médica. Reconocí su cuerpo de arriba abajo... pero claro, con una mirada totalmente "profesional" jajaja.

Y volviendo al momento en el que la mi M. me dijo, estando las dos solas en su habitación, lo que os he contado más arriba que me dijo... a mí se me abrió una luzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz, o el tercer ojo... no sé cómo explicarlo. En 1984 volví a nacer. Con 16 años y pico. En ese momento entendí que a ella le gustaba una compañera de equipo (entonces jugábamos ya federadas en el mismo equipo de fútbol femenino) y ella me lo confirmó, y noté como mi mente se recolocó (no sé cómo lo diría Beatriz Preciado), pero tuve un shock-visionario-lésbico-indefinido del que todavía no me he querido recuperar, jeje. Es más, en el que me he graduado cum laude!!!

Y es que enseguida mi mente adolescente comprendió que es "posible" que exista amor entre dos chicas y fue como si "me diera permiso" para pensar, fantasear, hacer, decir y expresar todo lo que estaba dentro de mí desde hacía tiempo y que hasta ese momento yo no había sabido identificar (ya os dije que estaba en la parra de valencia).

Y entre mis nuevas perspectivas mentales y emocionales fue cuando empecé a comprender muchas cosas de mi niñez:

Que con las tres amiguitas del colegio con las que planeábamos irnos a vivir las cuatro solas a una granja, no debía ser solamente para criar cerdos, tener gallinas o montar a caballo, no?

Que mi fascinación por la monitora que tocaba la guitarra en las colonias del pirineo no debía ser tan casta como yo me imaginaba entonces a los 11 años, cuando soñaba que me cantaba canciones a mí (sólo a mí) mientras que su melena morena se dejaba mecer por la brisa...

Que mi detenida observación, con palpación incluida, sobre el cuerpo de mi vecina Piedad no debía ser tan "profesional", porque no solamente vino a mi consulta médica una sola vez, creo que repitió algunas veces...

Que mi adoración por mi profesora de literatura no debía ser solamente porque conocí gracias a ella a algunos poetas maravillosos, sino porque tenía más pluma que un edredón!

En fin. Que era una pardilla, de la familia de las pardillae-ingenui hasta que la mi M. me abrió los ojos. Y nunca me cansaré de agradecérselo. Y entonces... comprendí que entre ella y yo había más que amistad. Ya os digo yo si había más que amistad... fue un romance adolescente precioso: nos dábamos la mano en el cine, nos escribíamos cartitas de amor, nos duchábamos juntas en los vestuarios, muy, muy juntas, nos morreábamos, empezamos a descubrir nuestros cuerpos, nos rozábamos, nos acariciábamos... fue un amor hermoso, fue mi primer amor de mujer. Y fue tan trascendente, era tan evidente nuestro amor, que cuando su padre se enteró fue un momento muy duro, la amenazó con llevársela a su ciudad natal, con alejarla de mí... lo pasamos fatal.

Pero nosotras perseveramos. Seguimos queriéndonos clandestinamente... hasta que la vida nos alejó. Ella empezó con otra chica y yo también empecé con otra chica. Pero eso es ya otra historia.

Y ahora, la mi M. es madre de mellizos, niña y niño, compartiendo maternidad con su pareja, la mamá biológica de los peques. Y nuestro cariño perdura. Nuestra amistad es, a ciencia cierta y a espíritu abierto, para toda la vida. De hecho nos conocemos desde hace unos 30 años y eso es un buen pedazo de vida! por cierto, tengo que quedar con ella para comer... seguro que ella se acuerda de algún detalle que yo no he sabido contar, jajaja, morbosas, ya sé lo que estáis pensando algunas!!!!

Abracines salinos

P.D.: y como era de esperar "mi primer novio" pasó a llamarse "mi primer y último novio"... y yo, que como veis empecé de adolescente-tardía con mi carrera bolleril, ahora ya pasada la barrera de los 41 me parezco a la versión femenina de la canción "joselito", de Kiko Veneno... "siete novias tuve... " jajaja pero también os digo una cosa: hay que vivir el presente, que es lo único que cuenta y lo que nos da sentido. Gracias a mi pasado, tengo ahora este presente. Y no cambio el momento actual por nada del mundo.

16 comentarios:

dintel dijo...

Esa palurdez también la he llevado yo encima, en más de un tema. Te sorprendería.

maslama dijo...

hola guapa;
¡cómo cambia todo cuando podemos poner un nombre a lo que sentimos y lo que vemos!

me gustaron tu ternura y tu sinceridad, gracias por compartirlo :)

besos,

Marcela dijo...

jajajajaa, cuando leí la mi M, casi me da un pasmo, ajjajajaaa. Muy buena tu historia, lenita y muy tierna, que bonito es el amor ¿verdad?

Ripley dijo...

jeje. bonito, sobre todo porque yo también he pasado por muchos de esos momentos. creo que todas las que andamos por una cierta edad los vivimos. no "existían" las lesbianas, no había referentes y no entendíamos esos sentimientos que teníamos. pero, sip, tampoco cambio yo este momento por nada. un beso

farala dijo...

lo disfruté muchísimo, Lena. Lo leí hace unos días y me pareció precioso, tan bien escrito: tierno y veraz, honesto y divertido...

me partía con lo del "tercer ojo": es una revelación, an epiphany, que decían los modernistas, jajajajaaaaa, qué bueno cuando aunque sea por un tiempo TODO cobra sentido...

Candela dijo...

Muy bonito, claro (nada espeso como piensas) y tierno este relato de descubrimientos.

No te sientas tardía. Las hay más, jajajaja. Como yo a los 30 años. Ni siquiera me gustó una profe, ni una actriz, ni na de na antes de esa edad.

Un abrazo.

Lena de mar dijo...

Hola Dintel,
si es que las ingenuas lo somos en casi todo...

Petonets

Lena de mar dijo...

Hola Maslama,
gracias a ti por leerlo! realmente cuando nombramos las cosas es cuando le damos verdadero sentido.

Abracitos felinos

Lena de mar dijo...

Marcelillaaaa, fía, yo he tenido dos "la mi M" por falta de una... y las dos seguiditas, jajaja

Después he tenido otras iniciales, hasta llegar a la inicial más bonita: "la mi A" (sin que suene posesivo) jeje

Abracines violetas y sí, el amor es muy bonito!!!

Lena de mar dijo...

Hola Ripley,
en nuestra generación, a una edad o a otra, encontramos similitudes... hemos tenido falta de referentes lesbianas, no como ahora, que ya hemos avanzado algo en la visibilidad.

Abracitos salinos

Lena de mar dijo...

jajaja Farala! lo de "an epiphany" es muy elocuente! me encanta... es como un "síndrome de stendhal" más o menos... fue alucinante!!

Abracines para ti y para Elenita

Lena de mar dijo...

Hola Candela, bienvenida a este humilde blog!
más vale tarde... preciosa, más vale tarde que nunca!!!

Los 30 es una edad estupenda, tal vez a esa edad una es más consciente, más madura que en la adolescencia, y todo se vive con más intensidad y plenitud.

Vuelve por aquí cuando quieras.

Abracines violetas

Hormiga rebelde dijo...

Pues muy bonito y muy tierna y dulce historia de amor, que diría Ismael Serrano, de los serranitos de toda la vida.
Un abrazo wapas!!!!

marga dijo...

hermosísima tu historia, contada con mucho humor, me has hecho reir más de una vez...

gracias por compartirla

y aunque a mí siempre me gustaron las mujeres (bueno en esa época éramos todas niñas), supongo que tu título es tan válido como el mío ;-)

besos!!!

Lena de mar dijo...

Hola Hormiga'ns
me alegro de que te haya gustado, realmente fue una historia muy bonita.

Abracines y besos a la familia (incluida tu familia política, que sé que anda por aquí una parte de ella)

Qué tal por Cabrera????

Lena de mar dijo...

Hola Marga,
me alegro de haberte hecho reir... jajaja... y es que mi ironía es intrínseca!!

un abracito inmenso para ti y para Vero