viernes, 29 de mayo de 2009

Topofilia

No es amor a los topos, no nos llamemos a engaño. La topofilia viene a ser "el cariño a algunos lugares" (aunque no salga en el diccionario). Gracias a la asignatura de antropología cognitiva y simbólica he conocido conceptos como los "lugares" y los "no lugares", incluso los "cronotopos", pero la "topofilia" no me había sido presentada nunca hasta ayer. Y llegó a mí desde un artículo de opinión en un periódico. Me encantó el concepto, al menos la sencilla definición que hizo el autor del artículo.

Y me he descubierto topofílica, bueno, creo que es más correcto decir "topófila" (gracias, Candela). Sí, lo soy. Auténtica.

En mi imaginario espacial tengo ciertos lugares a los que les tengo mucho cariño, a los que voy, por los que paso, de los que vuelvo, a los que regreso, en los que ando y desando y a los que recorro para no olvidar quien fui y para entender mejor quien soy.

Los lugares nos dan identidad, nos protegen, contextualizan nuestras emociones, nuestros sentimientos, nuestras pérdidas, nuestros encuentros. Nos socializan.

En algunos siempre hemos estado acompañadas, en otros solamente hemos estado en soledad. Y en todos hemos dejado pedacitos de nuestra historia vital.

Con mi moto, a veces, recorro estos lugares, ya sea porque me desvío adrede de mi ruta habitual o porque tengo una tarde libre y me apetece volver a ese lugar concreto. Lo hago como un ritual, como un hábito del que me cuesta desprenderme.

Algunos sitios siempre permanecerán en mi memoria, aunque haya decidido no volver a ellos. Una vez leí que a los sitios donde se ha sido feliz no se debe regresar. Así lo creí durante mucho tiempo, pero ahora pienso diferente: claro que podemos regresar allá dónde fuimos felices, la memoria reptil nos conduce a ellos, la travesía de las emociones nos inunda y nos transmite las sensaciones de antaño...

Ahora pienso que es bonito volver donde fuimos felices, siempre y cuando nos sepamos felices en la actualidad. Si no, es un retorno nostálgico que nos ancla en el pasado y nos impide avanzar.

Fue Kierkegaard quien dijo: "la vida sólo se puede entender mirando hacia atrás, pero sólo se puede vivir mirando hacia delante"... es una manera de decir que tenemos que saber quienes fuimos para comprender quienes seremos. Aunque el filósofo se olvida de lo más importante: el presente. Quienes somos A H O R A. Y esto es lo que debemos descubir. Nuestro cuerpo es un lugar sagrado, debemos atrevernos a ser quienes somos.

Hace días pasé al lado de la casa donde nací. Donde anduve durante mis primeros 7 años de vida. Sigue en pie, aunque transformada en aula preescolar de un colegio. Me gusta que tenga ahora esa función. Me pregunto si en el patio todavía está el granado (magraner) en el que yo tenía un columpio... algún día pediré que me dejen pasar. Incluso a sabiendas que todo estará cambiado... la energía de mi niñez permanece intacta allí. Estoy segura.

Y otro de "mis sitios", a los que regreso invariablemente todas las mañanas de lunes a viernes, es a la terraza de la casa de mi madre. De la que siempre llamaré mi casa, vamos. De camino a mi lugar de trabajo tengo que bajar una calle larga con la moto y justo en el instante en el que se cruza mi calle, alguna fuerza me obliga a ladear rápidamente la cabeza a la izquierda y poner la mirada hacia el quinto piso... con la extraña curiosidad de una chiquilla que espera todavía ver a su madre asomada a la barandilla, como solía hacer a menudo, saludándome con el brazo...

Vuelvo a mis lugares sin miedo. Vuelvo con una pizca de nostalgia y con la ilusión de revivir momentos que se fueron, pero que siguen intactos en mi corazón.

Daría lo que fuera por vislumbrar la silueta de mi madre otra vez. Aunque solamente fuera un espejismo.

Y cuando tengo estos estados de ánimo vuelvo a mi lugar común. A mi lugar-terapia. Vuelvo a la madre mar.

21 comentarios:

Joven Eriza dijo...

Yo también leí ese artículo, y me alegró hacerlo, puesto que a mí me pasa lo mismo!! ;)

Quién no tiene un rinconcito donde volver porque te sientes a gusto y le tienes cariño? Ya sabes, yo les llamo mis "remansitos".
;)

Ico dijo...

Qué hermoso¡¡:) somos a los lugares lo que los lugares nos son a nosotras... aunque doy de la opinión que hay sitios/recuerdos donde es mejor no volver...

Morgana dijo...

hola, soy Morgana y soy topofílica.

Somos lugares. Espacios, tiempos e identidad es todo uno.

En breve me enamoraré de otro lugar, lo sé ya de antemano. Queda poco, queda poco...

Besos!!

Anónimo dijo...

Gracias Lena por tu texto de hoy. Yo no me siento topofílica en este momento ya que siempre he vivido en mi pecera -de colores- pero pecera al fin y al cabo. Ahora que mi pecera se ha roto dejo que el mundo se filtre por los poros de mi piel, descubriendo sensaciones nuevas sin ningún filtro obstaculizador que además las distorsione.

Besines varios, desde la "balconada".

África

Amapola dijo...

El sitio de mi recreo...?
No os pasa que aparte de los sitios donde vamos de vez en cuando, hay sitios en los que has estado sólo una vez y de repente la mente te lleva a ese sitio y ese día concreto, incluso con la lluvia que caía en ese momento, como si fuera ayer? No se si llama memoria fotográfica o algo así. Es increíble!
Vamos topofílica perdida sin saberlo jajajja
Besos

Hormiga rebelde dijo...

Es maravilloso tener lugares a los que volver...incluso haciendo un ejercicio mental y transportandote allí, es una sensación muy agradable.
Dire dos de la isla: cala blava y cala llombards.
Todo un descubrimiento la Topofilia.
Besotes para las dos!

Mari Triqui dijo...

Qué bonito tu post.
Desconocía el término. También yo soy topofílica perdida: recorro los mismos lugares una y otra vez... a veces sola, y en la mayoría de las ocasiones en buena compañía; al compartirlos los siento aún más bellos, más significativos o importantes... ah, y que sepas que también siento topofilia por tu blog.
Un abrazo enorme!

Marcela dijo...

yo también daría algo por ver la silueta de mi madre, por intuirla al menos, por verla aunque sea de lejos, por reconocer el lugar que ocupa ahora y hacer topofílica de ese sitio ¿existirá la madre-filia?

Candela dijo...

Lena, es la tercera vez que leo este artículo por puro placer de leerte y de sentir, rememorar y sonreírle "a mis sitios" a través de tus palabras.

Me confieso topófila

Lena de mar dijo...

Joven Eriza... bueno, bueno, eso de "joven" en breve, brevísimo ya no será tanto, jeje. Pues que el remansito al que me llevaste aquel día que tú y yo sabemos es precioso. Gracias por todo el apoyo que me diste entonces, nunca me cansaré de agradecértelo.

Y que compartieras conmigo uno de tus lugares... un lujo.

Abracitos

Lena de mar dijo...

Hola Ico,
ciertamente, hay lugares a los que no nos conviene volver, pero nuestro cuerpo, que es memoria, ya no va hacia ellos...

Un abrazo inmenso

Lena de mar dijo...

Morgana... lo tuyo con Mallorca será amor a primera vista... te lo aseguro!!! no es Lanzarote, pero gracias a que no lo es, te aseguro que también te fascinará.

Abracines mediterráneos

Lena de mar dijo...

Hola Afri,
el balcón de tu alma es hermoso y allá donde esté tu balconada, es donde serás feliz. El mundo es amplio y cabe en tu corazón.

Abracitos tiernos

Lena de mar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lena de mar dijo...

Buena elección, hormiga, muy buena. Cala Blava para las puestas de sol y Cala LLombards para las salidas de sol. No te privas tú de ná, jejeje

Yo vuelvo a menudo al parque de las tetas, Vallekas, agosto del 2000, bajo las estrellas, tumbada en el césped de la mano de Amapola. Un verdadero placer.

Abracitos saladitos

Lena de mar dijo...

jajaja, Glora!!! me gusta que seas amanta de mi blog. Y estoy completamente de acuerdo contigo en que los lugares hermosos, lo son más en buena compañía, compartidos.

Abracitos salinos

P.D.: yo vuelvo una y otra vez a la playa de la Cantería...

Lena de mar dijo...

Marcela, preciosa, claro que existe la madre-filia!!! la madre que nos guía, nos protege, nos calma... no la busques fuera, pues está dentro de ti.

Abracitos intensos y llenos de ternura

Lena de mar dijo...

Hola Candela,
creo que has dado con el término más correcto: "topófila" jajaja... es que yo soy muy bruta y me ha salido "topofílica" pero si hasta ahora que lo releo parece una enfermedad, jajaja

Me quedo con "topófila". Muchas gracias por el cumplido. Que releas el post me halaga.

Abracitos salinos y violetas

Lena de mar dijo...

Ayyyyyyyy Amapolilla meva!!! volveremos donde tú y yo sabemos... seguro!!!

Y volveremos a disfrutar del hoy.

Te amo

Mármara dijo...

Cómo me ha gustado este post, Lenita. Por cómo lo has escrito, como lo escribes todo, desde el alma, y porque me pasa como a ti, que tb soy topofílica, sobre todo cuando necesito serenar los ánimos.
Lugares mágicos en los que no necesito estar físicamente para sentirme en paz.

Lena de mar dijo...

Ayyyy Marmarita, fia, lo que daría yo por dar los paseos por Xagó!!! tengo que ir a Asturies sí o síiiiiiiiiiiiiiiiiiii, jajaja

Y tú, tienes que venir a Mallorca, con Marcelilla, no crees???

Abracines violetas