jueves, 13 de mayo de 2010

Espiritualidad feminista o cómo ser la hija putativa de Leonor Taboada Spinardi

El otro día me fijé que en el facebook pongo que soy atea y espiritual. Y ahora he añadido apóstata activista! Cuando digo "espiritual" me refiero a la espiritualidad feminista que llevo dentro. Ya de pequeñita notaba que dentro de mí había una fuerza que me arrastraba a ir "contracorriente": me negaba a hacer la cama de mi hermano, no quería llevar los vestidos que mi madre me cosía con tanto amor y se los regalaba a mis primas, en lugar de jugar a las muñecas jugaba a las canicas, a fútbol, a cualquier juego que por cuestiones sexistas no estaba indicado para una niña, odiaba ponerme la falda del uniforme del colegio, me indignaba con todo aquello que por mi sexo me tocaba hacer y de lo que se libraba el sexo opuesto, siempre con privilegios. Ya vivía consciente de la enorme injusticia que se hacía con las niñas y con las mujeres sólo por el hecho de no ser hombres. En su momento no sabía que lo que estaba empezando a sentir era lo que la teoría crítica feminista estaba diciendo desde hacía tanto tiempo y que todavía no había llegado a mi mente adolescente, aunque sí que vivía en mi corazón rebelde.
Y fue entonces cuando la conocí. Era el mes de octubre de 1988. Yo tenía entonces 20 años, casi 21. Conocí a Leonor Taboada Spinardi, la que hoy es mi madre putativa y la que me enseñó que todo lo que yo sentía en mi corazón tenía un nombre: "feminismo", o lo que yo he renombrado como "espiritualidad feminista". Leo nunca ha hecho proselitismo, al contrario, siempre me ha guiado, me ha proporcionado las herramientas, me ha enseñado el sendero... fui yo quién de forma consciente decidí coger ese camino y andarlo acompañada de todas las mujeres maravillosas que he ido encontrando en todos estos años, las mujeres que también tienen dentro la semilla revolucionaria pacífica que suponen los feminismos.
Recuerdo hace ya varios años que Leo me dijo una frase que me dejó epatada: "ay, querida, hace tiempo que dejé de ser tu maestra para ser tu alumna" y creo que en ese instante fue cuando inicié mi emancipación, jajajaja! era como si mi madre putativa me "reconociera" como una feminista de raíz, con un discurso particular, con voz propia, con autonomía... aunque en el fondo de mi corazón sé que Leo nunca dejará de ser mi maestra, mi cómplice, mi madre elegida... pues eso no se puede dejar de ser nunca.

Leo, ahora te devuelvo yo la frase que me escribiste en sms cuando falleció mi madre: "ya sabes el lugar enorme que ocupas en mi corazón y hoy más que nunca"

Gracias por existir en mi vida y por ser VIDA para tantas mujeres!!!

Te quiero mazo!

Lena

6 comentarios:

Pena Mexicana dijo...

¡Qué bonito post! me encantan los lazos de solidaridad, respeto y admiración que se establecen entre mujeres cuando nos despojamos de toda la competitividad con que nos educan y que es rezago del machismo. De verdad que es algo que todas deberíamos poder disfrutar.
Besitos de las dos para las dos :)

farala dijo...

estoy con Pena: los vínculos entre mujeres son maravillosos, y me encanta omo cogemos /cedemos/ compartimos riendas segun van requiriendolo las circunstancias!

Morgana dijo...

espiritualidad y consciencia, querida, van de la mano, la una te lleva a la otra. Por eso, en mi opinión, las iglesias se han apoderado de las "espiritualidades", para "evitarnos" las consciencias. Reivindicar la espiritualidad me parece altamente feminista y por lo tanto, transgresor.

Ole tus madres!! Y tú guapa, ole tú.

Besooooooos!

Mayela Bou dijo...

Ojala todas las mujeres tuvieran acceso a la información
y pudiesen saber que pueden hacer todo cuanto se les plazca sin necesidad de pasarlo por el filtro del genero.
Me encanta lo que has escrito, me ayuda a conocer tu libertad la cual admiro mucho.
Besos bonita!

Ico dijo...

Agradecer los conocimientos y la influencia adquirida de tu maestra te engrandece.. pienso como morgana la espiritualida habría que reivindicarla ..
besos

Lena de mar dijo...

Pena: estos lazos son los que Marcela Lagarde, antropóloga mexicana, llama "sororidad". Gracias preciosa, besos también de las dos para tu güera y para ti.

Farala: sí, qué importante es tomar el relevo, volver a cederlo y así continuamente... las generaciones actuales y futuras todavía tienen muchos feminismos que sembrar, regar y ver crecer.

Morgana: olé nuestras madres!! cuánta razón tienes con lo de las conciencias, menos mal que la conciencia feminista nos ayuda a vivir en libertad.

Mayela: gracias, preciosa, por valorar mi libertad. Besos también para tí.

Ico: el agradecimiento y el reconocimiento son dos valores que tengo muy presentes en mi vida.

Abracitos salinos para todas y gracias por vuestros comentarios