Tras este título en francés, que en su traducción castellana sería: Imperfect@s, libres y felices (en la versión que he leído su traductor ha hecho una traducción suigéneris: Prácticas de Autoestima), se esconde un libro imprescindible. Realmente, además de para practicar la autoestima, este libro sirve para detectarla, analizarla, descubrir sus matices, sus luces y sus sombras y para entrenar a nuestra mente hacia un ambiente más saludable.
Su autor es Christophe André, médico psiquiatra del hospital Sante Anne de París. Curiosamente, este libro me lo regalaron mis amigas Mónica y Carmela, a quienes quiero mucho, justo en mi primer 40 aniversario. Y es una muestra de que tus verdaderas amigas saben escoger bien los regalos y de que los libros llegan a tu vida y los aprovechas cuando realmente los necesitas.
He disfrutado de su lectura como una aprendiz de mí misma.
Aquí os dejo un párrafo, por si tenéis curiosidad:
(...) Normalmente, en los problemas de autoestima se observa una ocupación del espacio del pensamiento por obsesiones melancólicas o derrotistas. Pensamientos negativos y oscuros, pobres, repetitivos. Su efecto de erosión es lento y no les prestamos demasiada atención. Sólo escapamos de ellos distrayéndonos: mediante la lectura, viendo la televisión, llenando nuestra mente de otra cosa, o vaciándola, lo que en cierto sentido es menos pernicioso.
En esos momentos de automatismo mental y piloto automático de nuestros estados anímicos y de conciencia, no pensamos realmente: mascullamos. Nos habitan vagas intenciones que bautizamos como "proyectos". Confusas rumias que definimos como "pensamientos". El problema consiste en que ese murmullo impreciso desempeña un papel más importante de lo que en principio creemos: condiciona buena parte de nuestra satisfacción, nuestra moral, nuestros atrevimientos y nuestras renuncias. Como una especie de geniecillo malévolo e inhibidor, subido a nuestro hombro, que nos incitara a gemir más que a actuar, a renunciar más que a avanzar.
SALIR DEL CONFUSO MURMULLO DE NUESTRA ALMA
A propósito de nuestro pensamiento, cuando vaga en este intervalo, sin llegar a ser pensamiento voluntario que tiende a la resolución de un problema, ni pensamiento activo para la construcción de un proyecto, el filósofo André Comte-Sponville habla del "murmullo confuso de nuestra alma". La fórmula es exacta y hermosa. Aclarar este murmullo confuso, hacer un verdadero uso de él (y no padecerlo), convertir el pensamiento en herramienta cuando nosotr@s mism@s somos su objeto, no es en absoluto baladí.
No lo hacemos sol@s, o muy rara vez, porque no sabemos cómo hacerlo, porque no nos lo han enseñado. Además, es extraño que alguien se hable a sí mism@. Antaño era síntoma de locura y no de sabiduría: sólo l@s loc@s se abandonaban a esa costumbre. En la actualidad se ha convertido en una práctica común en la calle: pero normalmente se trata de personas que hablan por teléfono con un auricular. A fin de aprender a hablarnos a nosotr@s mism@s, a menudo acudimos a un/a psicoterapeuta, no sólo para hablar de nosotr@s, contrariamente a lo que cree mucha gente, sino también para hablarnos a nosotr@s mism@s. Creo que parte de la eficacia de la psicoterapia proviene de eso: visitar regularmente a alguien cuyo trabajo consiste en hacernos reflexionar sobre nosotr@s mism@s, y que nos ayuda a librarnos de ese murmullo confuso, de esas aproximaciones, costumbres y prejuicios de nuestra vida diaria: que nos ayuda a pensar, es decir, a no rumiar vagamente, sino a construir frases, utilizar palabras y precisar nuestras difuminadas intuiciones o sensaciones. A buscar cómo se han construido nuestras dificultades, cómo se mantienen y lo que nos decimos a nosotr@s mism@s. Salimos del ejercicio, al menos cuando la terapia surte efecto, con una reforzada capacidad de autorreflexión. No hay que sobrepasar la dosis, tanto en este campo como en otros. Hay otros temas de reflexión que nos son necesarios. Una terapia interminable puede obsesionarnos. No obstante, una terapia exitosa nos proporcionará esa valiosa capacidad de diálogo con nuestro fuero interno. Sin embargo, también podemos no acudir a un/a terapeuta, que es lo más frecuente. (...) o.c. páginas 120-122.
Me he visto reflejada en la última parte del párrafo, cuando habla de la psicoterapia. Y estoy totalmente de acuerdo con el autor porque yo lo he experimentado con mi psicóloga, Olga, pues con ella he aprendido a hablarme a mí misma, más que a hablar de mí misma, así como a apreciar y valorar mi capacidad de autorreflexión. Además, Olga jamás alargaría una terapia, es una profesional que respeta el ritmo de cada persona a la que atiende y es la propia persona la que decide cuándo desea terminar su terapia.
Agradezco a mi amiga Carmela, psicóloga también, no sólo que me regalara este hermoso libro, sino que me aconsejara acudir a Olga cuando mi alma la necesitaba. Y me agradezco a mí misma haber insistido en marcar su número una y otra vez (detectar que estaba equivocado) y no haber llamado a la otra psicóloga que también me aconsejó Carmela, sino decidirme por conseguir el teléfono correcto de Olga y pedirle una primera cita. Ahora sé que tenía que ser ella y no otra.
Y cuando termine la terapia, que será en breve, tenemos pendiente tomarnos un café para hablar de la hipermedicalización de las mujeres y de muchas otras cosas que nos son afines y de las que tenemos, cada una, nuestro punto de vista.
Y es que, junto con mi gran amora Amapola, con la que crezco cada día, también mi médica Marian y mi psicóloga Olga son mujeres importantes en mi vida, que me acompañan en este proceso de mejorar mi salud en todas sus facetas, tarea que cultivo de forma consciente. Además, está demostrado que las amigas son muy saludables y os puedo asegurar que Carmela y Mónica son amigas del alma!!!
Y ahora, os doy los datos concretos del libro cuyo título original da título a este post:
Prácticas de Autoestima
Christophe André
Traducción del francés de Antonio Francisco Rodríguez
Editorial Kairós
Barcelona, 2007.
Sed felices!!
6 comentarios:
Lena bonita, no comenté en tu post anterior pero lo leí... lo siento.
De este te diré que he ido corriendo a ver el catálogo de la biblioteca y no tienen ese libro en particular, pero tienen otros cuatro del mismo autor y con temas similares... Gracias por la sugerencia, me voy a dar un chapuzón, sospecho que eso me va a ayudar a arrancar algo que traigo entre manos y en lo que estoy super bloqueada. Amapola y tú son mágicas! qué pena ue no estén más cerca :(
besitos a las dos
Estamos cerca pues nos reconocemos afines!! a ver si tu bloqueo se esfuma y puedes ver las cosas más claras.
Besitos y abracitos para toda la familyyyyyyyyy
Lena gracias por el texto, me sirve para reconocer un estado que tengo ahora mismo.
Efectivamente las terapias sirven para poder ordenar pensamientos y verbalizarlos, que muchas veces es lo que necesitamos, escucharlos de nuestra propia boca y no de la ajena.
A mi psicóloga de confianza la llamo "fisio del alma" porque es como mi fisioterapeuta, pero ella se ocupa de que mi alma tenga orden y paz
Al final, lo importante es que haya armonía entre lo que piensa tu cabeza, lo que siente tu corazón y lo que desean tus genitales. Con eso se consigue una autoestima estupenda!
Un abrazo enorme para Amapola y para ti!!
de momento me lo apunto porque mi propia terapeuta ya me acaba de dar lectura para las próximas horas, jajaja
Chris: me encanta lo de "fisio del alma", muy acertado!!
Farala: pues a hacer los deberes, que las terapeutas son muy exigentes, jajaja
¿No es otro libro más de autoayuda? A mí me suelen aburrir, porque lo que dicen con diez páginas ya está dicho y repiten, repiten, y repiten...
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