jueves, 31 de mayo de 2007

SELENOSCOPIO

Impulsos de la luna
Luna menguante o luna vieja: la tierra absorbe e inhala
Luna creciente o luna nueva: la tierra exhala
Luna nueva o luna muerta: la tierra empieza a respirar
Luna Llena: la tierra absorbe más agua.


Parece mentira que podamos vivir días y semanas sin saber en qué fase se encuentra la luna. En las grandes ciudades hay que elevar la vista para poder ver el cielo, y hay que girar la esquina de un edificio y cruzar los dedos para rogar que allí detrás se esconda la tan ansiada luz de luna. Dicen que en África, no en sus ciudades, sino en sus inmensas llanuras verdes no hace falta mirar hacia arriba para ver el cielo, y las puestas de sol son espectáculos diferentes y únicos cada día. Esto forma parte de la “leyenda” de África, supongo, pues no todo el continente es igual y ya sabemos qué sucede cuando generalizamos, siempre nos podemos equivocar. Yo sigo pensando que en algún sitio de esta África indómita, la que nunca debió haber sido colonizada, se ve el cielo más majestuoso de todo el planeta. Aunque, bien pensado, el cielo es el mismo, como el mundo, es el mismo también. Entonces, ¿por qué tantas desigualdades? Es normal que haya diferencias, incluso es deseable, la diversidad es una gran riqueza... ¿por qué hemos convertido las diferencias en desigualdades? Ummm, el alma humana es imprevisible. Y muchas almas humanas juntas son aniquiladoras, de sueños y de vidas. En fin, hallábame yo en el mercat de s’esplanada de Maó, buscando unos pantalones cortos que me cupieran o cupiesen cuando topé con un puestecillo peculiar: “se venden selenoscopios”, rezaba el cartel. ¿Selenoscopios? ¿qué será eso? Pues allá que voy, mi curiosidad me puede siempre y mis piernas se dirigieron hacia su objeto de atracción haciéndome olvidar por un momento los pantalones. Selenoscopio: instrumento compuesto de tres discos giratorios capaz de decirnos en qué fase se encuentra la luna, en un día cualquiera, dentro de un período de 19 años. No cabía de gozo. Ese maravilloso objeto no solamente hablaba de la luna, mi gran aliada, sino que acaba de descubrir que, con 19 años de retraso, podía conocer en qué fase lunar estuve en mis momentos más especiales, por llamarlos de algún modo, esos momentos que nos empeñamos en no olvidar. Uy! Tal vez mi primer beso hace más de 19 años... pensé para mis adentros, pero... “primeros besos” hay tantos como amores... eso no me preocupa. Tal vez podré saber también cómo estaba la luna cuando aprobé el carné de coche... que me costó lo suyo, pues los tests nunca han sido mi especialidad... eso sí, la práctica la saqué a la primera (seguro que había cuarto creciente, jejeje...). La fase lunar de la muerte de mi padre, también pasó por mi mente... los recuerdos especiales desgraciadamente no siempre son afortunados o felices.



(continuará...)

Foto extraída de las imágenes del google.

2 comentarios:

Laura dijo...

Parece interesante el aparatejo en cuestión...¿Te lo compraste? Porque debe ser una gozada descubrir después de algunos años momentos que nos han marcado y ver ahora tranquilamente que la culpa la tuvo la luna. Me das envidia.

Abrazos luneros desde Granada.

Lena de mar dijo...

no me lo compré al final, aunque me kedé con las ganas... si regreso a Menorca y sigue ahí, lo compraré seguro. Gracias por tus abrazos luneros cascabeleros granaínos.

Saludos al Albaicín.

Salut!