Ahí va la canción entera (antes sólo puse dos fragmentos, aunque vale la pena leerla en su conjunto):
Óleo de mujer con sombrero (Letra y música Silvio Rodríguez)
Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna con otra figura que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló. Veo más: veo que se perdió.
Una mujer innombrable huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas, blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor, que le puedo cantar su canción.
La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.
Una mujer con sombrero, como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndome al centro del miedo y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí, y ahora lloro por verla morir.
Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna con otra figura que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló. Veo más: veo que se perdió.
Una mujer innombrable huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas, blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor, que le puedo cantar su canción.
La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.
Una mujer con sombrero, como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndome al centro del miedo y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí, y ahora lloro por verla morir.
Foto: cuadro de Marc Chagall (el poeta y los pájaros, 1911)
3 comentarios:
Vaya!!!! Siento que ayer la celebración de alegría se truncara un poquito por la memoria de los que faltan. Yo por eso odio las navidades. Pasan años y cada vez va faltado gente...y no te quedan ganas de celebrar nada. Que celebras...¿las ausencias? Así que arriba ese animo y pa¨lante.
Abrazos y sonrisas.
Qué curioso, es una de las canciones favoritas de mi madre, que ya no está, y también me ha recordado a ella. Gracias por devolverme con tus palabras un recuerdo que tenía escondido no sé dónde.
un beso sáfico
Gracias por los ánimos, bonsaimusic. Cada pérdida nos recuerda pérdidas anteriores... aunke la vida continúa y es hermosa. Las ausencias son presencias.
Y para cierta desconocida: nunca se sabe dónde volveremos a encontrarnos con nuestros recuerdos. Me alegro de haber contribuido a destapar éste, pues así, desde y con la música y la letra del genial Silvio Rodríguez se propicia una buena manera de rendirle homenaje a tu madre.
besos feministas a las dos y gracias por vuestros comentarios!
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