jueves, 3 de marzo de 2011

Vida surrealista, hiperrealista y absurda a la vez o como sobrevivir a una consulta ginecológica siendo lesbiana

La vida es surrealista o hiperrealista o absurda directamente. Desde que mi amiga y ginecóloga Jimena ha colgado los bártulos (ha dejado de ejercer), he tenido que recurrir al servicio de ginecología del centro de salud de mi barriada (público). Antes de acudir a la primera visita le pedí a mi médica de familia si la persona que atiende en ese servicio era recomendable y mi médica me dijo que sí, que era un profesional aceptable.

Ya llevo más de un año y medio acudiendo y he ido en varias ocasiones. El ginecólogo, en la primera visita, empezó a hacerme las preguntas que el protocolo establece y, cómo no, yo le verbalicé que no tengo relaciones sexuales con hombres y que tengo una pareja estable, que es una mujer. Hasta aquí, todo correcto.

Me di cuenta que en la siguiente visita (que se retrasó más de lo conveniente debido a sus vacaciones y por la tardanza habitual de la administración pública) que, o era un hombre muy despistado o era un hombre olvidadizo o ambas cosas, porque me preguntó qué tal me habían ido los anticonceptivos que me recetó (que en realidad nunca me recetó). Yo le quité importancia a este primer lapsus y le di otra oportunidad. Hasta ayer, que tuve una nueva consulta con él. En la fase de preguntas previas antes de la exploración ginecológica y mientras yo le contaba que tenía dolores en el ovario izquierdo, me interrumpe muy serio y muy educadamente me dice: ¿cómo sabe usted que es el ovario lo que le duele? ¿?&%(%$/¿? (esta es la cara que se me quedó con su pregunta, más o menos). Tardé en reaccionar, entendiendo que él debe saber más de anatomía que yo y en ese momento me quedé bloqueada, pero ahora con calma pienso que podría haberle contestado varias cositas:

1) No pretenderá que en ese sitio sea el esternocleidomastoideo, no?
2) Es verdad, no puedo saberlo... por cierto, cuando a usted le duele un ovario, qué siente?
3) Porque conozco mi cuerpo y lo que me duele es MI ovario izquierdo, leches!!!

Bueno, bromas aparte... sigo con el relato de los hechos: mientras me estaba explorando la vagina, a dos manos, una dentro y la otra encima de mi abdomen, en un momento determinado me empujó en un lugar que me dolió muchísimo (yo pensé, claro, que era encima de mi ovario izquierdo), y va y me dice: haces algún tipo de deporte? y le contesto: bueno, hice pilates durante un mes, tuve que dejarlo por un dolor de hombro y de vez en cuando voy a caminar y voy en bici... y él me contesta: pues entre mi dedo y tú solamente hay músculo!!!  ¿?&%(%$/¿? otra vez se me quedó la misma cara, claro, yo flipaba en colores porque nunca pensé que mi barriga (también llamada finamente abdomen) tuviera tanto músculo y que este fuera tan doloroso... en fin... que sigo (porque ahí no acabó la cosa). Permitidme que no os cuente aquí el momento de la ecografía vaginal porque me da apuro, pero también fue un cachondeo.

Al final, después de vestirme y sentarme de nuevo en la silla enfrente de él, le da por hacerme preguntas que ya me había hecho en la primera visita: que si tomo anticonceptivos (y daaaaale con los anticonceptivos, qué obsesión), que si he tenido algún aborto alguna vez, etc, etc. Estuve tentada de decirle: ¿Qué parte de la palabra LESBIANA no entiende usted? jajajaja... pero me contuve.

¿Es que por respeto a la confidencialidad de los datos de la opción sexual no tiene escrito que soy lesbiana? ¿Es que no hay un protocolo específico con algunas preguntas distintas para las pacientes lesbianas?
¿Es que no puede escribir en algún lado que no utilizo ningún tipo de anticonceptivo y no es porque quiera quedarme embarazada?

Bueno, en fin, como tengo que volver a verle cuando me hayan hecho una ecografía de alta resolución en el hipermegamodernohospitaldesonespases, ya le explicaré yo con calma que soy una lesbiana con pareja estable sin ganas de ser madre y me cercioraré que en mi expediente ginecológico ponga:  "la paciente hace constar que es lesbiana y que en el momento que deje de serlo, se lo comunicará debidamente en tiempo y forma" jajajajaja... si es lo que decía al principio, que la vida es surrealista, hiperrealista o absurda, o las tres cosas a la vez!!!!

Abracitos salinos

9 comentarios:

Pena Mexicana dijo...

ay, corazón... ¡lo siento! ciertamente ir a la consulta ginecológica siendo lesbiana (y diciéndolo) es toda una odisea. Podríamos escribir un libro de anécdotas, estoy segura que todas tenemos mucho qué contar :)
besitos para tí y para Amapola :)

Marcela dijo...

jajajaa, es tremendo pero ya hace hasta gracia. A una amiga mía con fuertes dolores, en el hospital se empeñaron (sin prueba alguna) en que seguro que estaba embarazada. Ella les dijo varias veces que eso era imposible, y el médico erre que erre, luego les dijo que a no ser que existiera el espíritu santo, ella no podía estar embarazada. Ni así, no lo entendió el médico e insistió en el ambarazo mientras la llevaban a hacer pruebas. Ella ya desistió de insistir, porque incluso cuando dijo que era lesbiana de nacimiento no hubo manera de que la escucharan. Al día siguiente la operaron de urgencia por un terrible quiste.

Unknown dijo...

Anécdotas parecidas me cuentan mis amigas. Yo sin embargo he tenido suerte hasta ahora y eso que mis ginecólogos siempre han sido varones (las ginecólogas aquí están tan cotizadas que te puedes morir esperando que te den cita). Además (coño, ahora estoy pensando en ello), desde hace mucho tiempo no me preguntan nada sobre si tengo relaciones sexuales. Apuesto a que tengo cara de que sí, y se ahorran la pregunta jajajajaja y eso que cada vez voy a un ginecólogo distinto, el que me da cita antes.

Me he reído mucho con tu declaración final jajajajaja

Candela dijo...

Que no era Pepa la de antes, que era yo. Tengo una crisis de personalidad

Morgana dijo...

(a ver si ahora sí entra mi comentario)

...decía: jajajajaja si no es que sepan o no sepan de ginecología, de lo que no saben seguro es de ESCUCHAR!!!

En fin, amiga, voy volviendo poco a poco... y dime, tu ovario izquierdo o el suyo jajajaja o el de quien sea, ¿ha dejado de doler?

Besos dobles para las dos!!!

Olga dijo...

Recuerdo un post de Hester sobre este mismo tema. Creo que era todavía más hiperrealista, rayando en lo abiertamente lesbofóbico...

El titán dijo...

El suceso al menos te ha hecho gracias, menos cuando el buen hombre apretaba.
¡Cómo está la Seguridá Soziá, por dió!

iTxaro dijo...

la gili de turno que me hizo la última citología me dijo que si no tenía relacciones sexuales no hacía falta que me hiciera revisiones....eiggggggg!!!! - gili acaso no puedo tener otros problemas???

Anónimo dijo...

Alguno sigue pensando que somos un mito...