| Pitus sentado y Draki en primer plano |
A final me he decidido a salir a la terraza, los perros me han lamido los dedos de los pies, les he acariciado y me costaba mirar a los ojos de Draki, porque en ellos he podido comprobar que la fidelidad de un perro a su dueño perdura incluso mas allá de la muerte. Los ojos de Draki eran un espejo en el que me he visto muy nítidamente. La casa de mi madre, la casa familiar, ya solamente son recuerdos. Me he sentido extraña no pudiendo evocar olores, y tampoco me han venido sonidos, ni murmullos, ni risas, ni ladridos... todo entraba por mi canal visual... y lo he ido fotografiando no como una Lena en su rol de hija y de hermana, sino más bien como una Lena antropóloga haciendo un trabajo de campo. He podido conocer de primera mano el concepto de extrañamiento, pues todo me parecía nuevo siendo viejo, ajeno siendo propio... y esta sensación de vacío es la que más me ha impactado. Un vacío que significaba lo que ya intuía, que ya no pertenezco a donde una vez moré, que la casa en la que tantas Navidades hemos celebrado en familia ahora es una cáscara de nuez flotando en un mar urbano, sin brisa que la pueda llevar a buen puerto.
Porque yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa, como dijo el poeta*...
Ha sido hoy. Y tan sólo hace unas horas. Ahora, desde la calma de la noche que empieza a acontecer y con el dulce abrazo de Amapola, el cobijo de Clara, Gulli y Lis y la mar, el gran azul ahora casi negro... ya puedo decir, sin ningún temor a equivocarme, que he vuelto a casa. Este es mi hogar y me doy la bienvenida.
Mi madre y mi hermano siempre estarán en mi corazón acompañando mis días y mis noches, los honraré desde el recuerdo del amor mutuo que nos hemos regalado. Hoy he podido despedirme de Toni y permitirme a mí misma cerrar un ciclo y empezar otro distinto. Gracias por acompañarme en mis duelos y en mis consuelos. Es la única manera, que conozco, de crecer.
* En el Romance sonámbulo, de Federico García Lorca.
P.D.: la banda sonora de esta despedida podría ser este fragmento de "pájaros de barro" de Manolo García: "ya no subo la cuesta que me lleva a tu casa, ya no duerme mi perro junto a tu candela... en los vértices del tiempo anidan los sentimientos, hoy son pájaros de barro que quieren volar..."
8 comentarios:
Estas catarsis son necesarias y tú eres muy valiente. Disfruta de la vida como tú sabes. Besín
ufff y encima has escogido un 22... yo vuelvo poco dónde LQMP porque está el desafecto, pero hasta el olor de la casa me deja unas horas desmadejada...
están en ti, eso es lo que he leido en tu post.
Un fuerte abrazo mi niña preciosa, me dejas pensando que quizá debí entrar en mi casa cuando fui a venderla, para cerrar ese círculo... pero no tuve valor. Eres toda una mujer! muchos besitos con todo cariño para tí, para tu bella Amapola y para la familia cuatropatas :)
Mientras te leía me recorrían escalofríos...Qué valiente por ser capaz de atravesar el umbral de tantas emociones...
¿No te gustaría pasear con los perros de tu hermano? He pensado que sería una manera hermosa de mantener un cierto vínculo con él desde la alegría, a través de los animales que tanta paz y amor te dan.
Un abrazo enorme, preciosa.
PD Visto el panorama, espero que Amapola no tenga mucho lío este verano. Dale recuerdos.
Felicidades.
Lo que fue, de alguna manera está, aunque ya no es. :)
Besos.Lenteja
A veces me embeleso con tu capacidad para conjugar tierra y aire, agua y firmamento.
Te admiro profundamnete querida Lena.
Un abrazo grande desde el universo que nos configura.
Te leo, aunque pocas veces te comento. Pero hoy.. hoy escribo que no puedo escribir nada. Emoción.
Besos
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